jueves, 22 de enero de 2009

El código de colores de Jeff Cooper


La mayoría de la gente discurre por la vida distraídamente desatenta del mundo que hay a su alrededor. Ellos están preocupados pensando en el trabajo, en problemas personales, o como tener una cita con una chica u otras trivialidades, sin reparar en el ambiente que los rodea. Al no prestar atención a lo que los rodea, se colocan en un peligro innecesario.

Le voy poner un ejemplo. Un hecho que otro día me pasó mientras estaba en la sala de un Hospital, fue toda una experiencia educativa. Durante el tiempo que he estado en la sala de espera (Unas horas largas). He podido Observar como cerca de un 20% de los pacientes que han pasado por la sala están realmente enfermo. Y un 10% creo que son cuentos. Descartemos a estos infortunados y listos. Y centremos a los 70% restante que tienen una excelente ilustración de este punto de vista que trato explicar. Esos 70% que están allí tienen todo un denominador común: Falta de Atención. Porque no prestaron atención a lo que los rodea; un que se cayo por una escalera; otro porque se llevo por delante una columna ¿Cómo es posible me pregunto yo? Otro que tuvo un problema con una maquina y termino perdiendo un trozo de carne. Otro peatón herido cuando cruzaba la calle...O fue una agresión, un ladrón se le acerco sigilosamente y le golpeo con un ladrillo a la cabeza.

Uno puede ser estúpido, distraído o descuidado en su trabajo todos los días sin que pasara nada a uno, hasta que un día las probabilidades estén en contra y termina herido uno mismo. Lo mismo ocurre en nuestro trabajo y pasa en las calles: Uno puede ser estúpido, distraído o descuidado sin que nada pasa nunca, hasta que un día por el camino se cruza con una mala gente, un delincuente. La gran mayoría de los delincuentes son oportunistas, los que solo actúan y golpean cuando se les presenta una oportunidad viable. ¡No debemos darle ni la más minima oportunidad para delitir y evitara el riesgo! Para cualquiera persona que tuviera que enfrentar a un delincuente que amenaza a su vida, se enfrentara con tres enormes dificultades:
  1. Reconocer a tiempo la presencia del delincuente.
  2. Darse cuenta, internalizar y aceptar que ESE HOMBRE, AHÍ MISMO, si usted no lo detiene, va a hacerte daño, por motivo que desconoces.
  3. Superar la violencia ejercida contra otro ser humano.
Según los Principios de la defensa personal de ex-coronel de marine Jeff Cooper. “Aprendiendo a observar a nuestro entorno, a evaluar las circunstancias y aprender a reaccionar correctamente respecto a los que uno percibe. De este modo puede uno obtener una gran porción de control sobre los resultados”. Esto requiere aprender a cambiar constantemente de una escala de atención a otra, como hacemos cuando conducimos un vehiculo cambiando las marchas, así podemos equiparar nuestro nivel de atención con una repuesta proporcional a los que requiera la situación en ese momento. Quiero decir. En la conducción, uno mete los cambios basado en el tráfico o en la velocidad deseada. En nuestro trabajo o en la calle, uno debe aprender a “hacer cambios” mentalmente, para equiparar el nivel de amenaza que se va a enfrentar. Existe una amplia escala de atención que va desde un estado inconsciente y no preparado, hasta la condición de estar listo para ejercer una violencia mortal, llegando en caso de ser necesario. En el fondo de la cuestión es que uno no puede vivir totalmente de un extremo u del otro del espectro. Tenemos que saber qué, cuál, dónde y cómo solucionar o hacer enfrente a cada situación que presenta. Si tratas de vivir como si nunca pasara nada, en un nivel bajo de alerta, tendrás todo el boleto de tocar ser VICTIMA de un accidente o de un delito. En mi opinión los que piensan de este modo están equivocados. La pregunta no es si sucederá algún día, sino “cuando” sucederá. Por otro lado, no podemos ir por la vida con la mano apoyada en la funda de la pistola, listos para disparar si algo nos parece mal… ¡Como si fuera antiguo oste americano!

El Coronel Jeff Cooper clasifico e ideo un método de definición en los diferentes estados emocionales respectos su situación del momento. Este es un sistema muy fácil de aprender, que ayuda a tener el “estado mental” apropiado para tratar con cualquier conflicto que nos toque enfrentar. Este sistema, llamado “El código de colores” fue mostrado por primera vez por Jeff Cooper, quien lo enseñaba en Gunsite. 


Su esencia no se envasa principalmente del tipo de las armas de fuego que usa el tirador ni de la marca de la munición, sino de un sistema mental de alerta en escala. 

La escala consiste en cuatro estados mentales, a los cuales Jeff los nombro con colores, una forma muy acertada, es simple y fácil de recordar. Los colores nos permiten conceptualizar y discutir cada estado mental según cambia las circunstancias de su alrededor, como invariablemente lo harán a medida que pase el día.
PRIMERA CONDICION BLANCA:
Blanco es el nivel más bajo de la escala. En condición blanca uno esta desatento, distraído. Puede ser caracterizado como “soñador despierto” o “despreocupado”. La gente en condición blanca suele ir caminando con sus cabezas bajas, mirando a sus pies, no se darán cuenta del peligro hasta que literalmente los tenga encima de sus cabezas. Frecuentemente se ven ejemplos de esto: en el tráfico, cuando alguien se queda parado en un semáforo mientras que los demás vehículos ya arrancaron, estos conductores están en condición blanca. Cuando un automovilista se lleva por delante a una moto, ¿cuales son las primeras palabras que dice? ¡No lo vi.! Y no están mintiendo, están tan desatentos que no vio a una moto de 200Kg y a su conductor de 90Kg ahí mismo, delante de el. Estas mismas clases de personas son por lo general las que serán víctimas del crimen violento, porque el delincuente ataca al desatento, al complaciente, al perezoso, al preocupado. ¿Por que? Porque el delincuente quiere éxito, tomar lo que quiere, y desaparecer, sin ser herido o atrapado. ¿Cuál será la persona que estará más a su merced? Alguien en condición blanca sin duda.

SEGUNDA CONDICION AMARILLA:

Este es un estado general de relajada atención, sin ningún punto de atención especifico. No está mirando a nada ni a nadie en particular, simplemente lleva su cabeza erguida y los ojos abiertos. Está atento a lo que pasa a su alrededor. Es difícil de sorprenderte, y por eso, difícil de herirte. No esperas a ser atacado, pero reconoce la posibilidad. “Cualquier cosa en su inmediata cercanía que te resulta inusual, fuera de lugar, o fuera de contexto, debe ser vista como potencialmente peligrosa, hasta que tenga la oportunidad de comprobar que no es así”. Alguien que se ve fuera de lugar o alguien haciendo algo que no tiene un propósito obvio, debe ser observado con mucho cuidado. Cuando tu “radar” capta algo raro, inmediatamente subes otro nivel en la escala, a Condición Naranja.

TERCERA CONDICION NARANJA:

Esta condición ya se le puede considerar un nivel elevado de alerta, con un punto de atención especifico. La diferencia entre Amarillo y Naranja es este específico punto de atención, NO DE ACCION. Será la situación o la persona que llame su atención por lo que este haciendo. Podría ser por su continua ronda alrededor nuestro… Que este parado y observando continuamente en una parada de autobús sin subir nunca a uno… En pocas palabras: Sus acciones hacen que lo notásemos como una posible amenaza.

¿Cómo determinar si alguien es una amenaza? Hay que tener en cuenta todos los detalles y señales disponibles: Sus ropas, su comportamiento, su apariencia y/o sus acciones, todo referente al individuo son pistas para determinar si es o no una amenaza. Lo más importante es “leer” su lenguaje corporal. Cerca del 80% de la comunicación humana es a través del lenguaje corporal. Los criminales muestran pequeños indicadores “pre-agresión”, los que son fáciles de reconocer una vez que se aprendemos a buscarlos.

Cuando llega a estado Naranja, su foco de atención estará en este individuo que llamo su atención, pero no dejará de tener una visión general del lugar. No queremos que nuevas amenazas nos sorprendan. “El efecto túnel” Todo empieza cuando mira al sospechoso y evalúa sus intenciones, buscando toda la información que pueda obtener, en nueve de cada diez casos, después de unos pocos segundos de observación notara que sus razones son inofensivas o no. Si son inofensivas nos regresamos a estado anterior, sino es así mantenemos la observación y a su vez empieza a jugar mentalmente al “que pasaría si pasase esto… o aquello... qué hago… cómo hago…” en su mente, para comenzar a formular un plan de acción. Como si fuera una partida de ajedrez. Así es como nos mantendremos adelante en la “curva de poder”. Si él actúa de repente, tendremos listo al menos un rudimentario plan para enfrentarlo y así responder rápidamente. Todo empieza con la vital preparación mental para ganar el conflicto. Aun con un plan simple preparado, su reacción física será segura e inmediata si es que el “malo” decide atacar de todos modos. Si después de evaluarlo, decide que SI es una amenaza real, entonces escala hasta el nivel más alto de alerta, Condición Roja.
CUARTA CONDICION ROJA:
Cuándo estas en condición rojo, ¡Es estar listo para actuar! De hecho puede o no estar ya actuando, pero estas PREPARADO MENTALMENTE para hacerlo. En la mayoría de las veces cuando esta uno totalmente en “estado Rojo” no implica que deba estar haciendo algo físicamente hablando. Todo el proceso de escalar de Amarillo a Naranja y después a Rojo y de ahí puede bajar otra vez de la escala según la situación como es resuelta. La clave es que esta mentalmente preparado para un enfrentamiento y poder actuar rápida y físicamente si la situación lo requiere.

Cuando ya cree que una amenaza es real y esta completamente “rojo”, lo que estará esperando es su “Gatillo Mental” que es una acción especifica, predeterminada de parte del agresor que resultará en una reacción inmediata, positiva, agresiva, defensiva, como repuesta de parte suya. Así es como se logra la velocidad necesaria para ganar. Teniendo una decisión pre-establecida en su mente puede moverse lo suficientemente rápido como para lidiar con el problema. Sin esa preestablecida decisión, ese tiempo precioso que podría haber usado para actuar, será malgastado tratando de decidir que hacer cuando el agresor ataca.

El “Gatillo Mental” es una señal de actuación independientemente de la manera del agresión del atacante, sino condicionado a la actuación del agresor. Es decir cualquiera sea el gatillo seleccionado, es un botón que una vez presionado, resulta en una acción inmediata de nuestra parte.

Su principal enemigo es el tiempo de reacción. Si no esta atento a lo que lo rodea y no ve a ese individuo sospechoso, podría ser sorprendido por él, antes que puedas formular una defensa efectiva. Por otro lado, si esta pensando: “Quizá tenga que lastimar a este tipo si no se calma” probablemente ya haya ganado esa pelea, porque entiende mejor que él lo que esta pasando. La mejor pelea termina antes que el perdedor se de cuenta que fue lo que paso. Si es sorprendido en Condición Blanca, va a necesitar de 5 a 6 segundos para darse cuenta que esta pasando, tomar una decisión y responder. Simplemente no dispone de ese tiempo.

Esta es la manera como se ganan las batallas, estando mentalmente preparado para ganar. Recuerden que en el mismo incidente puede subir y bajar constantemente la condición de alerta, eso es normal. No se precipiten tome la referencia de los códigos de colores pero ten una o varias opciones ya pensada antes de actuar. Y si deben de actuar actúen con decisión y conducencia sin pasarse. Es tan importante saber cómo actuar cómo es importante saber hasta dónde y cómo acabar.
No lo olviden somos profesionales y no delincuentes.
Por lo tanto hagamos de nuestro trabajo una vocación y nuestras responsabilidad un deber.
 
Parte escrito by Tom Givens y corregido por ERIZO 403-3