domingo, 2 de agosto de 2009

Proyectiles contra incendios

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La empresa valenciana Pyro Fire Extinction ha diseñado un sistema de extinción de incendios forestales "complementario" a los actuales que consiste en un vehículo terrestre equipado con un cañón que lanza proyectiles de cápsulas de agua con agentes retardantes.

El creador de este sistema, José Luis Liz, ha asegurado que se trata de un vehículo terrestre que puede actuar "en cualquier situación" y proporciona seguridad al personal de tierra de extinción de incendios.

Se trata de un proyectil guiado a través de GPS que puede ser lanzado desde una aeronave o desde tierra a partir de una plataforma, y que se desplaza hasta el foco de un incendio guiado por las coordenadas indicadas y su GPS, de forma que cuando se encuentra a la altura del foco del incendio para el que ha sido programado, se deja caer en paracaídas y a la altura adecuada expulsa su espuma, agua o cualquier agente antiincendios del que se le haya provisto.
El cañón permite actuar a distancia, de noche y con viento, circunstancias que no permiten trabajar a los medios aéreos, ya que cuenta con una red de plástico biodegradable que incorpora los proyectiles y actúa cuando la temperatura alcanza los 120 grados.

Ello permite proteger la vegetación en un incendio antes de que resulte afectada puesto que ésta arde a mayor temperatura, según ha explicado Liz.

Además, el sistema puede funcionar con cualquier vehículo de mercancía, que remolcaría el cañón hasta el lugar y lo dejaría allí para ir a repostar agua si fuera necesario.

"En un incendio forestal hacen falta medios, y los camiones pueden hacer el abastecimiento de proyectiles sin ningún problema", ha explicado.

Según Liz, el cañón podría combinarse con la utilización de medios aéreos y terrestres, cuando no puedan actuar por falta de luz, presencia de viento o ausencia de caminos para acceder a la zona afectada.

El cañón está patentado desde 2007 y actualmente se encuentra en proceso de ampliación internacional de la patente, ha indicado Liz, que agrega que el sistema fue ideado con motivo de su proyecto de final de carrera como ingeniero técnico industrial y ha recibido el apoyo del Instituto IDEAS de la Universidad Politécnica de Valencia.

El coste del cañón rondaría los 300.000 euros, una cantidad por la que las Administraciones, especialmente los ayuntamientos, podrían adquirirlo en propiedad.

Liz ha presentado este proyecto a diferentes Administraciones, entre ellas la Conselleria de Gobernación de la que ha obtenido "muy buena respuesta", según ha comentado.

Una vez ha logrado acuerdos con varias empresas para el suministro de los elementos del cañón como los compresores de aire, Pyro Fire está a la búsqueda de financiación para costear la construcción y adaptación de este sistema.

Por el momento, asegura contar con el apoyo del Instituto Tecnológico del Plástico y la Unidad Militar de Emergencia para llevar a cabo las pruebas de funcionamiento del cañón.


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