domingo, 13 de septiembre de 2009

ANÁLISIS DE ENFRENTAMIENTOS ARMADOS

Leyendo en uno de los Blog que suelo frecuentar encontré este articulo por: Ernesto Pérez Vera
Instructor de Tiro Policial y Defensivo en su articulo - CONCLUSIONES EXTRAÍDAS DEL ANÁLISIS DE ENFRENTAMIENTOS ARMADOS - cual me resulto más que interesante.
En el dicho articulo extraje la parte en la cual expone de unos sucesos ocurrido en relación con el arma de fuego y el trabajo en el ámbito policial. (Hay caso que pone el pelo de punta)

Seguidamente, se exponen algunos casos cercanos en el tiempo y en el espacio, casos reales ocurridos en nuestro país, lean:


Así pues, el 12 de agosto de 2002 falleció un Inspector del C.N.P. en Madrid, el agente fallecido estaba acompañado de otros tres agentes del mismo cuerpo y trataban de identificar, para posteriormente detener, a un ciudadano colombiano de 39 años que se hallaba implicado en la muerte de otro sudamericano. Todos los agentes del dispositivo eran de la Brigada Provincial de Homicidios, todos ellos resultaron heridos por los disparos que el colombiano efectuó en un portal donde los agentes le esperaban. Solo uno de los agentes del dispositivo fue capaz de hacer fuego efectivo y herir de un disparo en el abdomen al criminal colombiano.

El día 1 de marzo de 2003 un agente de P.L. de Marbella resultó herido grave al recibir en su cuerpo un impacto de bala. Los hechos se produjeron cuando el agente trató de identificar a dos sujetos que conducían un vehículo sustraído, si bien existían sospechas de que los sujetos hubieran participado en un tiroteo. Los hechos ocurrieron en el Trapiche (barrio marbellí). Uno de los delincuentes resultó herido pero de menos gravedad que el agente, en cualquier caso parece que no fue detenido. Los delincuentes portaban chalecos antibalas, que fueron hallados días después con varios impactos. Se contabilizaron hasta 30 disparos en la escena del suceso. Se da la circunstancia de que el agente herido es el Instructor de Tiro de la P.L. de Marbella y ya ha tenido dos enfrentamientos similares.

El 29 de diciembre de 2004 dos agentes del C.N.P. de la Unidad de Motos se adentraron en un edificio de la barriada de las Tres Mil Viviendas de la ciudad de Sevilla, en dicho edificio se trapicheaba con pequeñas dosis de droga y los agentes, una vez dentro del bloque, llamaron a una puerta que se hallaba abierta y donde sabían que a veces se vendían papelinas de cocaína y heroína. Los agentes iban solos, sin más apoyo, se disponían a realizar un servicio que para cualquier agente cumplidor, sería rutinario. Una vez los moradores de la vivienda advirtieron la presencia policial en la puerta de la casa, sin mediar palabras abrieron fuego con escopetas de caza, los agentes repelieron el fuego con sus armas cortas de dotación. El resultado fue que murió uno de los traficantes, tres más resultaron heridos y ambos agentes heridos también, uno por golpes severos en la cabeza con barra de acero y el otro por disparos en las piernas.

El 6 de abril de 2006 un agente de la G.C. destinado en la Comandancia de Segovia resultó gravemente herido por arma de fuego durante la realización de un control de carretera, los autores de los disparos resultaron ser delincuentes habituales que huyeron del lugar en vehículo. Según parece, los agentes de la G.C. del Dispositivo Estático del Control, no fueron capaces de herir a ninguno de los atacantes, pese a estar todos los agentes en un dispositivo donde se trabaja con una especial sensibilidad y atención, además de dotados supuestamente de armas largas.

El 29 de mayo de 2006 en la ciudad madrileña de Parla, un agente de P.L. que se hallaba franco de servicio, fue víctima de un robo con violencia e intimidación a la salida de un banco en el que acababa de realizar gestiones particulares. El funcionario fue agarrado por el cuello y asaltado por tres personas que con armas punzantes le hirieron a la vez que golpeaban su cabeza en el suelo. Por suerte este agente iba armado con una pistola personal, no de dotación reglamentaria y cuando tuvo ocasión y aún estando herido de gravedad, consiguió abatir de un disparo a uno de sus atracadores. El delincuente falleció prácticamente en el acto por un disparo en la cabeza, el cual tuvo entrada por mentón y salida por occipital, con trayectoria ascendente. Según parece, se da la circunstancia de que este agente es Instructor de Tiro Policial Reactivo.

El 10 de febrero de 2008 un agente de la P.L. de Granada fue herido por arma de fuego durante la identificación del conductor de un vehículo que iba a ser denunciado administrativamente por conducción negligente. El disparo alojó un proyectil del calibre .22 L.R. cerca de la base del pene del agente. Parece que el disparo se produjo desde un edificio próximo al lugar donde el agente realizaba la identificación.

El día 23 de marzo del 2008 un agente del C.N.P. que patrullaba en unión de otro compañero, recibió durante la madrugada un disparo a corta distancia durante la identificación de dos sospechosos en un barrio marginal de la ciudad de Benidorm, el agente herido recibió el disparo en el pecho y le provocó gravísimas heridas al agente. Los autores de los disparos no fueron ni heridos ni detenidos, los agentes no fueron capaces de hacer uso de sus armas.

El 28 de noviembre de 2008 en la ciudad alicantina de Petrer, se produjo un tiroteo entre los dos atracadores de una entidad bancaria y agentes de la P.L. y del C.N.P. Como resultado de la refriega, dos agentes del C.N.P. resultaron heridos por los disparos, uno de ellos recibió tres impactos, de los cuales uno, impactó en la mandíbula. Los atracadores también recibieron varios disparos. Uno de los delincuentes acabó herido por dos impactos en el pecho y el otro falleció tras recibir siete impactos repartidos por distintas partes de su cuerpo, pero incluso cuando ya había recibido los tres primeros disparos, seguía esgrimiendo su arma hacia los agentes.

El 13 de febrero de 2009, un agente de la Policía Municipal de Madrid resultó herido por arma blanca en una mano y por disparo de arma de fuego en un píe. En la misma actuación, un agente del CNP recibió una cuchillada en un hombro. Las heridas de arma blanca de ambos agentes, la produjo un ciudadano de Ghana que se mostró agresivo y violento cuando era identificado; mientras que la herida de arma de fuego en el píe del PM de Madrid, la provocó un disparo del agente del CNP. Finalmente el ciudadano de Ghana fue detenido tras recibir un disparo en una pierna, aunque con el impacto en la extremidad, consiguió huir varios cientos de metros del lugar de los hechos.

Saquen sus propias conclusiones.

En los casos reales anteriormente expuesto de forma tan sucinta, quedan reflejados supuestos varios, en los cuales podemos advertir correctas actuaciones policiales, otras quizás menos correctas, otras de las actuaciones denotan gran pericia y habilidad y otras quizás, adolecen de ella. En cualquier caso, todos los agentes, tuvieron el añadido de la mala suerte. Seguro que todos los que sobrevivieron, se preguntaron ¿Por qué a mi…por que yo…?. Muy sencillo, porque ustedes estaban trabajando y cumpliendo con una obligación que no siempre es reconocida como merece por quien corresponde, una veces por los mandos, otras por los compañeros y otras por los ciudadanos.