domingo, 18 de octubre de 2009

Conferencia del Coronel Rex Applegate - 1998

Presentación del Coronel Rex Applegate a Instructores Policiales de Armas de Fuego
el 24 de Febrero de 1998 en Seattle, Washington

Caballeros, deseo aclarar un interrogante que, probablemente, tengan ustedes en su mente: La edad del viejo sinvergüenza que les está hablando en este momento. Tendré 84 años el próximo Junio, y les puedo asegurar que no persigo ningún fin económico ni pretendo hacer carrera con mis dichos.

En mi papel de opositor, me doy cuenta de que algunos de ustedes pueden considerarme como una voz que proviene del pasado, sin embargo, lo que les voy a comentar incluye mi evaluación del entrenamiento con armas de puño que muchos de ustedes les están impartiendo a los agentes y reclutas. Aunque me voy a dirigir a vuestro grupo, aquí, en el Estado de Washington, lo que voy a decir también se aplica a todos los entrenadores de armas cortas tanto en las Fuerzas Policiales como en las Militares de los Estados Unidos.

En el caso de que no se hayan enterado, el promedio nacional de impactos de parte de la policía en situaciones de enfrentamiento con delincuentes, es del 15%.

Este vergonzoso nivel de profesionalidad se ha mantenido constante desde hace varios años. Durante ese lapso de tiempo, la posición Weaver, con alineación de miras y sujeción del arma con ambas manos, ha predominado en el entrenamiento, inclusive para combates cercanos –CQC-, excluyendo mejores técnicas empleadas en combate.

Mi opinión es, que a la mayoría de ustedes se les ha “Lavado el cerebro” haciéndoles creer que la posición Weaver es la única forma de disparar un arma corta durante un enfrentamiento. Realmente, la Weaver fue desarrollada como un medio para lograr un mejor desempeño en las competencias deportivas de tiro de combate –IPSC y demás-. Desafortunadamente, esta posición se modifica bajo estrés y durante las reacciones instintivas que tienen lugar en el tirador durante una situación de combate a corta distancia, de alto riesgo vital. A pesar de esto, ustedes han continuado entrenando mediante esta técnica, inclusive, a pesar de que el 50% de todos los enfrentamientos policiales tienen lugar a distancias menores a los 30 pies, bajo condiciones en donde no hay tiempo, luz u oportunidad para emplear los aparatos de puntería, tal como lo requiere la técnica Weaver.

Ahora bien, deberían pensar que cualquier entrenador serio en armas de fuego debería buscar mejorar el entrenamiento de los tiradores en enfrentamientos a corta distancia para aumentar su índice de impactos.

Sin embargo este no ha sido el caso.

Antes de la Primera Guerra Mundial y durante la Segunda, la mayor parte del entrenamiento militar en armas cortas para el combate real consistía en disparar en un polígono, sosteniendo el arma con una sola mano a blancos de tiro, convencionales.

En la actualidad, la mayor parte del entrenamiento consiste en usar ambas manos para hacer prácticamente la misma cosa. Ustedes, además, usan puntajes, basándose prácticamente en tiros apuntados, para determinar si el oficial de policía está o no bien entrenado para los enfrentamientos cercanos. En realidad, sus hombres están entrenados al 10%. Ciertamente no están entrenados en forma adecuada para las situaciones bajo las cuales se producen la mayoría de los enfrentamientos.
El personal policial y militar ha estado usando armas de puño para enfrentar combates mortales durante siglos y existe un registro comprobable del uso satisfactorio del arma corta, de fuego, aplicada al combate.

A pesar de esto, la técnica moderna del uso de la pistola, publicada por Gunsite Press en 1991 es ahora declarada por los “expertos y gurús” como “la base desde la cual se derivan prácticamente todos los entrenamientos del personal policial”. (Se refiere al libro The Modern Technique Of The Pistol, por Gregory Boyce Morrison y recomendaciones de Jeff Cooper como Consejero Editorial, Gunsite Press, Paulden, AZ, 1991, ISBN 0-9621342-3-6).

En verdad, la posición Weaver no puede ser evaluada en base a experiencias de combate real. De hecho, es “Un recién llegado”. Sus méritos están basados casi solamente, en la opinión de redactores sobre temas de armas y de los auto-proclamados o “gurús creados por los medios” que la han estado promoviendo durante años. Estimo esto, como un perjuicio a la mayoría de los reclutas, tanto policiales como militares quienes se han entrenado únicamente con esta técnica. Hoy en día, este es un problema que va en aumento y que da origen a controversias de vital importancia para todas las fuerzas de la ley.

Para aquellos de ustedes que no lo sepan, he sido, durante largo tiempo, un defensor de la técnica denominada “Point Shooting” de disparo, sosteniendo el arma con una sola mano, método bien probado históricamente y corroborado en situaciones de combate cercano de alta criticidad. Es diametralmente opuesta a la mayoría de los preceptos básicos de la técnica Weaver.

También, créanme que cuando digo que si existiera alguna otra forma comprobada de mejorar el desempeño policial con un arma de puño en enfrentamientos a corta distancia, estaría a favor de ella, aún si demandara pararse cabeza abajo. Espero que ahora puedan abarcar este tema con una “mente abierta”. Recuerden, su primera preocupación y objetivo primario siempre debe ser la manera de enseñar a sus agentes y reclutas cómo sobrevivir y concluir los enfrentamientos armados –los cuales, casi siempre, se producen a corta distancia.

Soy de la opinión de que en el caso de tener que efectuar un disparo apuntado, elegiría absolutamente la posición isósceles. Creo que todo programa de entrenamiento policial debería estar dedicado en un 50% a la práctica de la posición isósceles y el otro 50% al “Point Shooting”. Descartaría del entrenamiento, en forma total, la posición Weaver por razones que explicaré en unos instantes.

Existe una necesidad urgente de cambio de mentalidad en la mayoría de los instructores y de las organizaciones policiales acerca de este asunto básico y vital. En este momento está tomando fuerza un cambio radical desde la cúpula de dirección para cambiar esta situación.

También estoy asombrado por la resistencia de muchos instructores policiales de intentar, o probar, la técnica de “Point Shooting” en contraste con la Weaver en sus programas de entrenamiento. Considero este hecho como perjudicial para todo el personal policial en actividad y también para el personal militar.

Es un hecho probado, en las últimas dos décadas, que la mayor parte de los instructores policiales y militares asumieron a ciegas la posición Weaver, como única forma de disparar un arma de puño en situaciones de combate a corta distancia, sujetando el arma con ambas manos.

La moderna técnica del tiro con pistola ha sido aceptada como una verdad indiscutible aunque no se respeta en la mayoría de los enfrentamientos policiales a menos de 30 pies, y en donde las condiciones reales son diferentes a las experiencias previas adquirida en el entrenamiento dentro de un polígono. Me temo que ustedes han estado escuchando desde hace demasiado tiempo a muchos individuos que se autoproclamaron como leyendas del tiro y cuyo lema constante parece ser el de “siempre debes lograr una imagen de miras instantánea o mirar siempre al guión” etc. etc.

En lo que a mi respecta, esto es puro B.S. (“Barbara Streissand” o “charlatanería”). Ahora me doy cuenta cabalmente de que en el pasado, muchos policías nunca tuvieron que disparar sus armas furiosamente. Pero como dice la canción “Los tiempos están cambiando”. El uso cada vez mayor de parte de la delincuencia de las armas de fuego debe ser comprendido no solamente dándole a los oficiales de la ley el mejor entrenamiento posible en la utilización de las armas de puño sino también ofreciéndoles el mejor entrenamiento combinado de forma tal que puedan sobrevivir a la escalada de violencia que actualmente tiene lugar en nuestras calles y callejones.

De hecho, aquellos entrenadores que han que le han enseñado a su gente toda su técnica basada en la posición Weaver, me recuerdan a los “Lemmings” que se unen en masa y van todos en la misma dirección, aislados de lo que los circunda –y van a morir arrojándose desde un peñasco.

Existe un lugar para los programas de entrenamiento policial con tiro apuntado, pero esto no implica la exclusión de las demás técnicas verificadas en combate. Es una realidad que algunos redactores sobre armas y otros “expertos apoyándose en los medios especializados, y promocionando sus propios estilos” han hablado mal sobre el “Point Shooting” durante años. Algunos, inclusive, en forma deliberada o por ignorancia, lo asociaron con el tiro de exhibición que ejecutaba Bill Jordan, que, muchas veces, disparaba a aspirinas con su arma desde la cintura. Estas mismas personas continúan tomando posición contra la técnica del point shooting debido a que no pueden aceptar a esta altura de su vida cambiar su postura. Sus egos, los factores económicos, entre otros, no les permiten hacer otra cosa.

Incidentalmente, no estoy impresionado por esos entrenadores que desean “poner a prueba sus propios egos” demostrando sus habilidades superiores durante los entrenamientos frente a reclutas novatos. Estoy particularmente interesado en lo que ellos hacen practicar y de qué forma, no en la cantidad de campeonatos y medallas de tiro de combate que hayan ganado.

En la actualidad, el agente de policía o recluta militar promedio ha nacido y está formado en las ciudades y tiene muy poco interés en el tiro con arma corta con el objetivo de recrearse o entretenerse. La base de personal que se incorpora está compuesta por personas de ambos sexos, de diferentes grupos étnicos, diferentes estaturas y físico, diferente tamaño de manos, etc. Sus actitudes con respecto al uso de las armas de fuego también es diferente, basándose en lo que han asumido como verdadero, previamente al entrenamiento –o en lo que sus instructores le han dicho. El 90% de ellos considera que sus armas cortas son, solamente, otro accesorio pendiendo de sus cinturones, como las esposas.

Este es el material inicial a partir del cual deben crear un tirador de combate competente, no solamente por su propia supervivencia, sino para llevar a cabo de la mejor manera sus responsabilidades profesionales.

Los hombres a vuestro cuidado merecen recibir la mejor instrucción que ustedes puedan brindarle, y ciertamente tienen muy poco o ningún interés en convertirse en tiradores especialistas “en tiro de combate de competición”. Les digo “despiértense y huelan las rosas” antes que se vuelque más tierra sobre gorras policiales en los cementerios. Para algunos de ustedes, estas frases pueden resultar un tanto rudas y no espero ser sorprendido con aplausos al final de esta sesión. Sin embargo, les pido cortésmente su atención. En forma recíproca, evitaré que se duerman.

La Posición Weaver

Todos conocemos la historia acerca de cómo, en la década de 1950, Jack Weaver introdujo la posición que lleva su nombre en las competencias de tiro de combate, una actividad deportiva. Este sistema fue adoptado y promovido muy exitosamente por el “guru” de Gunsite (Jeff Cooper).

Muchos otros escritores y expertos, desde ese momento han sido responsables de su aceptación casi universal como la forma correcta de disparar un arma en combate simulado. Las películas, la televisión, las revistas sobre armas, y muchos autores han producido grandes cantidades de libros, artículos y videos sobre este método de disparo con ambas manos y apuntando el arma. Casi 100 escuelas de tiro civiles también promueven, actualmente, la posición Weaver como la única forma de disparar un arma de puño en combate.

Industrias completas están orientadas a satisfacer las necesidades de los tiradores de competencias de tiro de combate y tiro práctico. Abundan los aparatos de puntería especiales, empuñaduras y otros accesorios. Los fabricantes de armas cortas y los armeros compiten ferozmente para ganar territorio entre los tiradores de competición.

La Colt modelo 1911 -y sus copias- ha sido nominada como “el arma” de aplicación exitosa dentro de los círculos de IPSC y también como arma de puño de defensa ideal en las escuelas de capacitación para civiles. Afortunadamente, la mayor parte de las fuerzas policiales no han adherido a las recomendaciones de los gurús y de los cultores del tiro que giraron siempre en torno a esta anticuada, pero aún famosa pistola. Comparada con las posiciones básicas de tiro, Isósceles y Point, la posición Weaver requiere habilidades motoras complejas, demandando coordinación entre el ojo y la mano y una serie de movimientos musculares sincronizados entre sí para lograr precisión en el tiro apuntado. El tirador Weaver debe pasarse muchas horas en el polígono, gastar una cantidad relativamente importante de municiones, y estar en constante entrenamiento y re-entrenamiento para poder construir lo que se conoce como “memoria muscular”, lo cual se supone que reemplaza las respuestas instintivas naturales en situaciones de Estrés.

Para asumir la posición Weaver, el tirador debe pararse erguido, con su lado dominante (derecho o izquierdo) desplazado unos 45 grados con respecto al blanco. La mano fuerte, que sostiene el arma, se dobla ligeramente y el brazo de ese mismo lado se dobla completamente, con el codo apuntando al piso. La estabilidad descansa totalmente sobre la tensión isométrica impuesta.

La mano que sostiene el arma hace tensión hacia el blanco y la otra mano, que actúa de soporte hace tensión en dirección contraria para afirmar la imagen de miras. Esta posición también permite una recuperación rápida del arma luego del retroceso causado por el disparo.

También está involucrado el uso del ojo dominante, y un control independiente del dedo que presiona el disparador. En general, es una posición excelente para lograr altos puntajes en el tiro de competición IPSC –tiro práctico-. Sin embargo, no satisface las necesidades del tirador que se encuentra en un enfrentamiento armado a corta distancia y con un alto nivel de Estrés. Por otra parte, la posición Isósceles, también con sujeción del arma por parte de ambas manos, es simple, comparada con la Weaver. Ha sido probada en combate. Toma ventaja de las reacciones más naturales e instintivas del tirador bajo Estrés.

Lo más importante, es el hecho de que muchos tiradores, independientemente de que tan bien entrenados estén en la Weaver, reviertan instintivamente a la posición Isósceles cuando se enfrentan a situaciones que amenazan sus vidas.

Esta es la razón por la cual digo que hay que abandonar la posición Weaver como parte de los programas de entrenamiento policial. La historia policial reciente y las investigaciones modernas apoyan mi conclusión. La usamos en la Segunda Guerra Mundial debido a que funcionaba bien para el tiro apuntado en combate, mientras que el entrenamiento de tiro con una sola mano, estilo clásico similar al tiro de precisión, el cual formaba parte de los planes de entrenamiento en ese momento, no eran efectivos.

Sujeción con una sola mano, Point Shooting

Cuando un individuo está sujeto al stress del combate y en situaciones en cuando su vida corre peligro a corta distancia, instintivamente enfrenta la amenaza con ambos ojos abiertos, enfocados al blanco y asume una posición encorvada hacia delante en forma natural. En el caso del tirador de arma corta, el arma es empuñada en forma convulsiva o espasmódica. Estos son los basamentos sobre los cuales se apoya la técnica de tiro con una sola mano denominada “point shooting”. El tirador que emplea los aparatos de puntería, y asume la posición Isósceles reacciona de manera más o menos similar bajo las mismas circunstancias.

El tirador que emplea el point shooting traba su muñeca y su codo, levanta o eleva su brazo en un movimiento que comienza en la mano hasta que el arma alcanza el nivel de los ojos y dispara.
Sus ojos nunca dejan de observar al agresor. Los aparatos de puntería del arma y el proceso de toma de puntería son completamente dejados de lado.

Las funciones independientes del dedo que presiona el disparador y el control del retroceso no son factores importantes debido a que el tirador está sosteniendo el arma en forma convulsiva y aprieta toda la mano cuando presiona el disparador. Es posible lograr precisión al grado de lograr impactos en la zona de la cabeza a una distancia de hasta 15 yardas bajo cualquier condición lumínica y variadas condiciones del terreno, tanto en una posición estable como en movimiento. Con point shooting puede lograrse un buen nivel combativo sin importar los conocimientos del tirador y el arma empleada.

Los instructores encontrarán que puede desarrollarse una habilidad combativa con un tiempo de entrenamiento menor, con menor gasto de municiones y poca necesidad de un re-entrenamiento constante. La razón por la cual todo esto es posible, se debe a que la técnica del point shooting está basada en cómo la mente, el cuerpo y los ojos reaccionan instintivamente bajo. Expresado simplemente: es un proceso instintivo natural como elevar la mano y señalar con el cañón del arma como si se tratara de señalar con un dedo. La mano libre se usa para mantener el equilibrio cuando el tirador esté quieto o en movimiento, para sostener una linterna, abrir la puerta de un automóvil, evitar contacto con su cuerpo, etc.

Teniendo el arma enfundada en su cartuchera, el cuerpo se inclina hacia delante tomando una posición semi-agachada instintiva, extrae el arma y la eleva hasta la posición de disparo.
Este sistema de disparar un arma a blancos ubicados a corta distancia tiene una extensa historia de éxitos en combate real, habiendo comenzado a usarse antes de la Primera Guerra Mundial. Esto está bien documentado. He simplificado las definiciones de las posiciones, pero abarqué los conceptos básicos. Actualmente, se dispone de libros bien ilustrados y videos que también describen la técnica del point shooting y sus aplicaciones en combate, su historia, etc.
Numerosos artículos tratando este tema han aparecido recientemente en las revistas de armas. El point shooting con una sola mano, es el mejor y más práctico medio para el militar, el policía y el civil para enfrentamientos a corta distancia –en ambientes reales, no en situaciones simuladas.

Desenfunde de arma corta

(Durante la exposición, Rex Applegate, emplea una 1911 Whitney con una mira láser. Demuestra como, casi todas las armas cortas, al ser empuñadas en forma convulsiva por la tensión aplicada por el tirador, siempre terminan apuntando hacia abajo cuando se las desplaza hacia el blanco de atrás hacia delante –pushing-, antes de disparar.)

Diariamente, existen noticias periodísticas describiendo cómo la policía tuvo un enfrentamiento armado con delincuentes a corta distancia, con muchos disparos efectuados y pocos impactos efectivos. Ahora voy a analizar una de las principales razones por la cual el policía o el soldado falla en los enfrentamientos con armas cortas, aún si de desarrollan a muy corta distancia.

Básicamente, esto se debe a que el tirador, bajo tensión, empuña su arma en forma convulsiva, y empuja y sacude su arma contra el blanco antes de disparar. Cuando esto ocurre, el diseño del arma y la técnica empleada previamente a disparar, afectan drásticamente la precisión y a la vida de los que están en combate.

Estoy al tanto de que muchos de ustedes llevan a cabo “drills” o ejercicios basados en empujar o desplazar el arma hacia el blanco. También estoy al tanto de que muchos “gurus” recomiendan este método de tiro.

¿Cuál es la postura de Jeff Cooper en el entrenamiento con armas de puño para combate a corta distancia?

En su libro de 1961, indica que el 90% de los enfrentamientos que involucran armas cortas, se llevan a cabo sosteniendo el arma con una sola mano, y si has sido entrenado para disparar sólo usando los aparatos de puntería, la efectividad se reduce al 8%. Hoy en día, este autor ha cambiado su postura en un 100%, y promueve la posición Weaver, con sujeción con ambas manos y usando los aparatos de puntería para, prácticamente, todas las situaciones de combate. No es posible lograr lo mismo con ambas técnicas.

Los estudios muestran que durante los enfrentamientos armados sorpresivos, donde está en juego la supervivencia, los tiradores adoptan una posición ligeramente agachada, sosteniendo el arma con una sola mano –independientemente de la forma en que hayan sido entrenados.

Estos mismos estudios muestran que en situaciones a mayor distancia, los tiradores adoptan la posición Isósceles. Aunque el nivel general del entrenamiento aplicado a los nuevos policías ha mejorado sustancialmente a través de los años, no puede decirse lo mismo sobre el grado de efectividad en combate. De acuerdo con algunas estadísticas, en promedio, menos de uno de cada seis disparos efectuados por las fuerzas policiales impactan en un delincuente. Claramente, algo se está dejando de lado en el proceso normal de entrenamiento.

El entrenamiento necesita estar basado en la realidad. Aunque la práctica de tiro convencional es importante, debe aplicarse más énfasis en el desarrollo de habilidades de combate realmente efectivas. Fairbairn y Sykes se dieron cuenta de ello hace más de 70 años.

Rex Applegate comenta: “Este es un buen ejemplo de una tendencia reciente entre los investigadores y redactores más serios, que se han formado un punto de vista más equilibrado sobre el tiro de combate con armas de puño”.

El Coronel Applegate dirige la atención de los instructores al informe denominado “Datos Científicos y Pruebas para la evaluación de las Técnicas de Tiro Isósceles y Point Shooting” por Bruce Siddle, Feb. 1998.

Coronel Applegate: “El informe de Bruce Siddle y la investigación llevada a cabo por sus colegas es extremadamente importante, debido a que forma una fuente de investigación fundamental e independiente que indica las razones por las cuales estos sistemas de tiro con arma corta resultan ser los más eficaces en combate. Será muy valiosa para la evaluación de estas técnicas desde el punto de vista legal y de responsabilidad civil.

Además, este estudio destaca, desde una base científica, las razones por las cuales las técnicas de Point Shooting e Isósceles fueron tan exitosas en combates reales. Todo instructor serio en armas de fuego debe leer este documento y su contenido al momento de desarrollar un programa de entrenamiento para su departamento”.

Siddle indica: “Esta investigación muestra que la activación el sistema nervioso simpático (autónomo) produce la dilatación de las pupilas, una reducción en el flujo de sangre a la periferia de la retina e induce una incapacidad para usar el ojo dominante. El resultado es la pérdida de la visión cercana y la capacidad de enfocar en el guión o punto de mira delantero, enfocando la vista hacia la amenaza. Colapsa, así la visión periférica y se fuerza una visión bi-ocular. Esta última respuesta de adaptación visual del sistema nervioso autónomo hace que la cabeza y el cuerpo se orienten de frente a la amenaza, fundamento de la posición Isósceles. Cuando alguien percibe que su vida está en peligro, el sistema nervioso autónomo se activa en forma automática, y es virtualmente, incontrolable.

La posición Weaver se incluye dentro de la categoría de habilidades motoras complejas y, generalmente, se degrada cuando el ritmo cardíaco alcanza los 145 latidos por minuto. Esto es importante ya que una amenaza mortal eleva el ritmo cardíaco por encima de los 200 por minuto.

Canon (1915) determinó que la excitación del sistema nervioso autónomo dispara la dilatación de la pupila, produciendo la pérdida de la visión cercana, también altera la capacidad de enfocar la visión, la cual es una función controlada por la tensión aplicada por el músculo ciliar.

Este músculo mantiene la forma convexa de las lentes del ojo, necesarias para lograr claridad y enfoque. Pero cuando el sistema nervioso autónomo se activa, el músculo ciliar se relaja, y el contorno de las lentes cambia desde una forma convexa a un estado laxo y plano.

Como consecuencia se pierde la percepción de profundidad y la capacidad de enfocar objetos cercanos. Por consiguiente, la capacidad de enfocar en el guión frontal de un arma de puño no es posible bajo estas circunstancias.

Los agentes policiales no harán uso de los aparatos de puntería si el sistema nervioso autónomo está activado. Los estudios sobre este tema determinaron que cuando una persona debe enfrentarse a una amenaza súbita, que lo asusta, el cuerpo, en forma incontrolada, se ubica de frente a la amenaza y asume una posición en donde los hombros apuntan a la misma. El aspecto más interesante de este estudio, es que es coherente con las investigaciones de Fairbairn/Sykes y de Applegate, las cuales se basaron en la observación de las posiciones naturales adoptadas por las personas en situación de combate real.

Resulta fundamental comprender las implicatorias que tiene el sistema nervioso autónomo durante los enfrentamientos para la elección de un sistema de combate con armas de fuego. La investigación, claramente, verifica los principios del Point Shooting y el sistema largamente promovido por el Coronel Applegate”.

Este es un problema que tiene una amplia y creciente proyección. Pienso que es extremadamente importante que todo instructor serio asista a uno de sus cursos dirigidos a entrenadores si le resulta posible. Aunque las técnicas Isósceles y Point Shooting son relativamente simples y fáciles de impartir, los métodos de entrenamiento desarrollados en Hocking deben ponerse a disposición de los instructores de las fuerzas de seguridad para acelerar los programas en sus propios departamentos.

Para su información: Durante el período comprendido entre 1972 y 1992, resultaron abatidos 1.722 policías en enfrentamientos armados. A continuación es un análisis de las distancias a las cuales, los agentes, fueron heridos de muerte:

A 0-5 pies (0 a 1 1/2 mts) 928 policías mortalmente heridos 53.89 %
A 6-10 pies (1,8 mts. a 3 mts.) 342 policías mortalmente heridos 19.68 %
A 11-20 pies (3,35 mts a 6 mts.) 237 policías mortalmente heridos 13.77 %
A 21-50 pies (6,4 mts. a 15,25 mts.) 118 policías mortalmente heridos 6.85 %
A más de 50 pies (más de 15 mts.) 97 policías mortalmente heridos 5.63 %

El entrenamiento adecuado en la técnica de point shooting permite su dominio con bastante rapidez, no necesita mucho re-entrenamiento para el mantenimiento de las habilidades aprendidas, salva más vidas de las fuerzas de la ley, y saca de las calles a muchos más delincuentes. Se ha hecho demasiado hincapié en lo que erróneamente se denomina la nueva técnica moderna de la pistola promovida por autodenominados “gurus” en vez de desarrollar las experiencias y lo que realmente comprobado en el combate.

EPILOGO


“Desde hace pocos meses, tres Departamentos de Policía Nacionales en los Estados Unidos han adoptado la técnica de Point Shooting. La agencia más grande es la Patrulla de Autopistas de California (California Highway Patrol), con 5.500 efectivos. Han terminado el proceso de entrenamiento y adoptaron la técnica de disparo con una sola mano para aplicarla en la mayoría de los enfrentamientos armados. Además, una agencia policial Federal de gran envergadura y diversas agencias de seguridad civiles han adoptado, también, la técnica. Igualmente el ejército de los Estados Unidos está realizando pruebas al respecto y, nuevamente, están próximos a adoptar, nuevamente, la técnica que fue abandonada poco después del fin de la Segunda Guerra”.
Escrito por Coronel Rex Applegate

(En 1996, el Coronel Applegate produjo un video para la firma Paladin Press denominado “Shooting for Keeps”. Cubre en detalle las técnicas de Point Shooting.)