domingo, 4 de octubre de 2009

LA SEGURIDAD DE PRESIDENTE BARACK OBAMA

La limusina de Barack Obama

En su ceremonia de investidura, Obama estrenó una nueva limusina presidencial, un modelo especial de Cadillac fabricado por General Motors,que cuenta con unas medidas de seguridad excepcionales y un magnífico sistema de comunicaciones.

Todos los actos que acompañan a la ceremonia de investidura del nuevo presidente de EE.UU. responden a una liturgia confirmada por la tradición y puntualmente repetida cada cuatro años. Y uno de los números fuertes de esa ceremonia es el ritual desfile ante las multitudes del nuevo presidente, acto para el que se suele estrenar una nueva limusina. Tradicional ha sido también a lo largo de las últimas décadas que General Motors fuese el fabricante encargado de desarrollar y presentar esa limusina tan especial, de marca Cadillac.

Al cumplir en estos días con la tradición, el vicepresidente de Premium Cadillac para Norteamérica declaró su orgullo ante la ocasión: «Cadillac tiene el honor de proveer una vez más una nueva limusina presidencial. Esta es una gran tradición estadounidense que nos complace renovar con un automóvil totalmente novedoso que cuenta con las mejores características del espectacular diseño y la tecnología de Cadillac».

La imagen del presidente saludando a las multitudes desde una limusina Cadillac se remonta a los tiempos de Woodrow Wilson, en los albores de la era del automóvil. Desde entonces, la imagen se ha convertido en icono de la presidencia estadounidense.

La de Obama es la sucesora de la limusina presidencial DTS presentada en 2004, pero incorpora un espectacular diseño totalmente nuevo, en un formato especialmente construido para adaptarse a las exigentes especificaciones propias del presidente de una superpotencia del siglo XXI.

Por razones obvias la seguridad es uno de los más importantes requerimientos de este coche, que cuenta con un blindaje similar al de un carro de combate, capaz de hacer rebotar incluso la onda expansiva provocada por una explosión. Los parabrisas y ventanillas se han construido con materiales resistentes a disparos de bala de gran calibre. Dispone asimismo de un sofisticado sistema para resistir ataques biológicos y químicos, con un equipo especial de renovación y purificación del aire. Otro capítulo de esencial importancia es el de las comunicaciones. A este respecto, el Cadillac de Obama dispone de modernos equipos que permiten a sus ocupantes estar en contacto con cualquier parte del mundo y tener acceso a todo tipo de información, factor imprescindible para la toma de decisiones.

La limusina incluye detalles del sedán deportivo CTS y del Escalade, en la parte delantera; la trasera, al igual que los laterales, tiene formas clásicas y elegantes que evocan los sedan de lujo STS y DTS de Cadillac. Pero por su gran tamaño, hay que puntualizar que su construcción no está basada en un modelo de serie y que su diseño ha sido muy personalizado para cumplir con los especiales requerimientos de su misión.

El automóvil fue desarrollado y probado por especialistas que respetaron una amplia lista de requerimientos. Fue sometido a un régimen de pruebas exhaustivo para garantizar que su desempeño cumpla todos los requisitos demandados. Y su fabricación y desarrollo se mantuvo en estricta confidencialidad para preservar la seguridad de sus ocupantes.

El sello presidencial se encuentra bordado en el centro del panel del asiento trasero y en cada panel de las puertas traseras. Y en el exterior de las puertas traseras figura asimismo el sello presidencial del águila.

Cuando el presidente viaja dentro del vehículo, la bandera norteamericana va colocada sobre el guardabarros delantero derecho, al tiempo que la insignia presidencial va dispuesta sobre el guardabarros delantero izquierdo, y que reflectores con diodos emisores de luz (LED) de alta tecnología iluminan las banderas por la noche. Todo un cochazo presidencial.

'La Bestia' que transporta a Obama

Cuando el 20 de enero, Barack Obama recorra el camino que separa el Capitolio de la Casa Blanca, después de haber jurado su cargo, lo hará en una nueva limusina blindada, un prototipo de Cadillac en el que General Motors ha trabajado durante meses con el servicio secreto.

Mitad coche de lujo, mitad vehículo acorazado, esta limusina está acondicionada para proteger al presidente de cualquier tipo de ataque, incluido un atentado con armamento químico, tiene puertas blindadas que pesan aproximadamente lo mismo que las de un avión Boeing 757 unos 20 centímetros de grosor totalmente selladas para evitar los ataques químicos. y realizado a prueba de pequeños misiles, soporta disparos a quemarropa, explosiones de granadas y bombas lapa. .

El Obamamóvil monta neumáticos a prueba de pinchazos, guarda sangre del presidente por si llegara a necesitar una transfusión, aún hay más, el vehículo está equipado con armas automáticas (guarda pistolas bajo los retrovisores), botes de gas lacrimógeno y hasta cámaras de visión nocturna.A pesar del secretismo con que está trabajando General Motors, en Internet ha proliferado una serie de fotografías robadas del coche, al que en algunos foros de amantes del automovilismo ya se ha bautizado como La Bestia. Es, más que una limusina al uso, un cuatro por cuatro blindado con ventanas de enormes dimensiones.

El hecho de que las fotos fueran tomadas en lo que parece una prueba en carretera y que el vehículo no esté acabado de pintar, le da un aire similar al de los coches posapocalípticos de la película Mad Max. Ayer, las cadenas de televisión CNN y Fox News aseguraban, bromeando, que el vehículo podría mantenerse intacto después de que "impactara un meteorito contra él". Ni el servicio secreto ni General Motors han desvelado el coste total de este coche aunque se calcula un precio de alrededor de 330.000 euros.

Este tanque será conducido por un agente especial de la CIA. En sus manos estará el volante de un vehículo fuera de serie y con el que podrá alcanzar una velocidad máxima de 100 kilómetros por hora.

UN ESMOQUIN ANTIBALAS PARA OBAMA

de MADE IN COLOMBIA

El flamante nuevo presidente de Estados Unidos no inauguró únicamente 'la bestia', como se conoce popularmente a su inexpugnable limusina, sino que además de todos los perímetros de seguridad, agentes, aviones y demás despliegue, llevaba una última capa de protección en su propio traje. Al parecer, el mandatario estadounidense lucía una vestimenta confeccionada ad hoc por el diseñador colombiano Miguel Caballero, quien cuenta con un negocio boyante en Latinoamérica y mucha experiencia en este peculiar tipo de vestimentas.

Nadie en el servicio secreto ha querido confirmar o desmentir este punto, pero todo parece indicar que el traje estaría compuesto por algún material similar al Kevlar, que tiene la peculiaridad de ser altamente denso, siendo capaz de resistir el disparo de una 9 mm. No era tanto el momento del discurso inaugural lo que más preocupaba al servicio secreto, sino su incontenible deseo de mezclarse con la gente y las constantes salidas del presidente de 'la bestia' en la avenida de Pensilvania, habida cuenta la gran afluencia de gente y con la cabeza puesta en lo acontecido a Ronald Reagan y al mismísimo JFK.

Al parecer, en la gala inaugural, donde todo el mundo estuvo pendiente de cada movimiento de Barack Obama, él iba con los diseños de Miguel Caballero. Dicha coraza no sólo acompañó al nuevo inquilino de La Casa Blanca en la investidura, sino que para el baile tenía reservado un esmoquin fabricado en el mismo material del traje. Hay que recordar que los Obama no se retiraron hasta pasadas las 4 de la mañana, por lo que es de esperar que el esmoquin no fuera especialmente pesado. Como puede verse en el vídeo en el que se entrevistaba a Caballero, el misterioso material era muy ligero. Por cierto, este colombiano cuenta con un control de calidad casi infalible: dispara a todos sus empleados para comprobar la calidad del producto final.

Fuente varias
05-sep-2009