jueves, 12 de noviembre de 2009

CARTA A UN AMIGO - OODA

Hola amigo mío
Que gran alegría verte ayer con los míos jajajaja A final te traeré a lado oscuro tenebroso jajaja
Bueno cachondeo aparte.
Te escribo para que me des tu opinión sobre nuestro tema ya que son pocos compañeros los que les interesan y sepan algo de lo que pregunto. Recuerdo que me comentaste con mucho entusiasmo de lo rápido que has podido disparar un cargador entero tras asistir un curso de .... y te enseño usar ese método de EL CONTROL DE DISPARADOR. controlado el recorrido del gatillo... jeje tu ya me entiendes jeje (NO SOY MUY TECNICO CON LOS NOMBRES).

Bueno te cuento:
El Maestro Cecilio nos enseño lo siguiente… Se presiona el primer disparo con decisión pero a finalizar el recorrido de gatillo no se deja que vuelva de todo hasta el inicio de recorrido, sino justo en el momento que produce un CLICK ya se puede volver a presionar para efectuar siguiente disparo.

Bueno hasta aquí creo que ya lo tienes claro, ¿VERDAD?. Ahora lo que no sé si te explicaron porqué y para qué se usa este sistema de disparo… Según nos comento CECILIO este sistema de disparo es muy efectivo cuando estamos en una situación de estrés, ya que nos ayuda a facilitar realizar, como tu bien dices. Una rápida repuesta del fuego Pero ha de ir acompañado de ciclo OODA.

Bueno para explicarme mejor primero te explicare qué es el ciclo OODA.

El Ciclo OODA se refiere a las cuatro fases necesarias para tomar una decisión y ejecutarla frente a situaciones en las cuales no tenemos certeza del desenlace:

Observación – Orientación – Decisión y Acción

Es un concepto desarrollado por el Coronel John Boyd, ex piloto de combate de la USAF (Fuerza Aérea de EE.UU.), después de una intensa experiencia durante la II Guerra Mundial. Y lo definío la OODA como “la clave de la victoria es ser capaz de crear situaciones en las que las decisiones sean más apropiadas y esas decisiones sean tomadas con mayor velocidad que las de nuestros oponentes”

El Ciclo OODA es ampliamente utilizado en distintos terrenos que van desde el militar hasta el de negocios y su fin es ofrecer una metodología simple para reaccionar rápidamente ante la incertidumbre, tomando ventaja sobre nuestro adversario.

En protección personal, el OODA se explica - y se aplica - de la siguiente forma:

Observación

Darse cuenta de lo que sucede, lo que pasa con el agresor y cómo se configura el entorno. Imposible tomar una decisión si antes no se levanta toda la información disponible y por ello observar es la primera etapa del ciclo y consiste en obtener la mayor cantidad de datos posibles de la situación.

En situaciones de peligro la visión de túnel hace que sólo podamos mirar algunas cosas, por lo general el arma que nos amenaza ya que es a lo que más tememos, perdiendo la panorámica completa del escenario. De hecho, una persona promedio será capaz de detallar el arma pero el rostro del agresor será una mezcla de imágenes aisladas con estereotipos de cómo creemos nosotros que se ve un delincuente. Ni hablar del entorno, los sonidos o el resto de la escena.

No obstante, personas con más entrenamiento y experiencia podrán decir más de la misma situación ya que existe mucha información que se puede levantar con lo que se mira, escucha, siente e incluso huele para tratar de hacer un diagnóstico de lo que sucede. A manera de ejemplo: capacidad de hacer daño del agresor (armas, acompañantes), complexión física (tamaño, fuerza), comunicación y estado emocional (lo que dice y cómo lo dice), actitud (rabia, miedo, disfrute, indiferencia), estado general (consumo de alcohol, drogas), foco de atención, etc. Sobre el entorno: rutas de escape, ventajas y desventajas del terreno, personas alrededor, objetos que puedan ser armas u obstáculos, etc.

Observar al agresor y el entorno es la fase más crítica del proceso. De hecho hay estudios e informes de muchas de las personas que intentaron frustrar alguna agresión y fallaron por dos razones: no observar el entorno (por ejemplo el segundo agresor que se coloca detrás) y/o no observar al agresor (por ejemplo no darse cuenta de un arma oculta o segundas intenciones).
La mayoría de las veces con sólo mirar alrededor ya se obtiene suficiente información.

Desarrollar la capacidad de levantar estos datos permite identificar las particularidades de cada situación para pasar a la segunda fase.

Orientación

Se trata de hacer un pronóstico en función de lo que observamos, tratar de descifrar el resultado probable: ¿Va a atacar? ¿Cómo y cuándo lo haría? ¿Puedo pedir ayuda? ¿Huir hacia allá?

Orientar consiste en intentar pronosticar hacia dónde se dirigen o dirigirían las cosas si tomamos determinada acción, es decir, cuál parece ser el desenlace probable de los acontecimientos. Este paso nos permite retomar la iniciativa sobre nuestro agresor, ya que nos ofrece escenarios sobre los cuales tomar decisiones.

Orientar no es una fórmula matemática sino una mezcla de intuición y manejo de información sobre escenarios de peligro (indicadores de violencia, tendencias del escenario, perfiles de agresores y conocimiento táctico). Es una ecuación rápida en la cual un segundo equivale a un día, es decir, no puede detenerse a pensar lo que sucede sino simplemente dejar a su intuición trabajar sobre la marcha. Obviamente, a mayor grado de información y entrenamiento mejores serán los pronósticos hechos.

El reto en la orientación está en el manejo de los temores y cómo éstos disparan al miedo. Si sólo somos capaces de hacer pronósticos de desastre lo más seguro es que seamos incapaces de articular un plan básico de acción. Superar esta barrera sólo se logra mediante el entrenamiento en escenarios que simulen situaciones parecidas, de manera de acostumbrarse a ellos.

Deducir la orientación de un acontecimiento puede salvarle la vida ya que lo coloca un paso adelante de su agresor al conocer de antemano lo que puede suceder, lo que le permite pasar a la siguiente fase.

Decisión


Conociendo la situación y su probable desenlace es posible decidir qué se va a hacer, trazar un plan básico de acción en función de lo observado. En estas situaciones nadie reacciona con la cabeza fría, pero es posible tomar decisiones simples como tratar de calmar a la persona para ganar tiempo, desviar su atención para sorprenderlo o desarrollar una estrategia de contra ataque con algunos movimientos sencillos.

Las primeras decisiones que se toman no necesariamente están encaminadas a resolver totalmente la situación. Por ejemplo, ante un atracador que le dice "quieto ahí" su primera decisión será quedarse quieto, ya que obviamente observó la situación y trazó un pronóstico simple: si no se queda quieto le disparan.

Independientemente del grado de complejidad de la situación debe decidir qué va a hacer antes de hacerlo. Lo contrario no es más que un intento desesperado que se encasilla en tres respuestas básicas: comenzar a defenderse de forma desordenada, congelarse o simplemente arrancar a correr en una carrera alocada y sin sentido. Cualquiera de las opciones elegidas tendrá el mismo resultado.

Sea lo que sea que decida, lo que piense hacer tiene dos condiciones fundamentales: resolver la situación lo antes posible e imposibilitar cualquier acción violenta por parte de su agresor.

Nótese que decimos imposibilitar y no frustrar, ya que su acción estará encaminada a entorpecer la posible reacción del adversario y no a responder a ella una vez que la ejecute.

El gran general estratega Tsun Zu ( mi paisano ) dijo una vez que si uno trata de frustrar la acción de su enemigo entonces llegó tarde. El Ciclo OODA está diseñado para mantener una actitud proactivo frente al peligro, ayudándonos a ejecutar no la mejor acción para nosotros, sino la peor para el adversario.

Así pues, debe decidir qué va a hacer para pasar a la última fase.

Acción

Poner en práctica lo que se decidió y ejecutarlo sin dudar. Si es hablar para ganar tiempo, pues será poner el alma en ello. Si es defenderse, hacerlo con toda la fuerza y capacidad de hacer daño disponible.

La mayoría de las veces las acciones son respuestas condicionadas practicadas anteriormente y que algunos llaman “acciones preventivas o de preferencia (preemptive attacks): una serie de palabras, gestos o ataques prediseñados y practicados hasta el cansancio que una vez que se inician encienden un "piloto automático" que le permiten ejecutar una acción sin dudarlo antes que su agresor pueda hacer algo al respecto. Un ejemplo de ello es la respuesta instintiva de un escolta de saltar entre su cliente y el asesino segundos antes de que dispare, lo que les ha dado el apodo de Bullet Catchers.

Una frase fuera de contexto puede no significar nada para su agresor, pero para usted puede ser el inicio de una estrategia que comienza por desviar la atención, llega a su clímax con un ataque y termina con usted corriendo lejos de la situación, según como lo haya practicado.

En otras ocasiones, estas respuestas prediseñadas pueden ser disparadas por el agresor: Un empujón, una frase, la manera de aproximarse, etc. marcan el inicio de una acción prediseñada (un golpe a la cara, por ejemplo). Pero lo cierto es que será la calidad y cantidad de entrenamiento lo que decidirá si sus respuestas practicadas previamente podrán ser efectivas, ya que una vez ejecutadas se reiniciará el ciclo.

Vuelta a la observación


La violencia es una interacción. Lo que hagan tanto su agresor como usted durante el momento de peligro será observado y evaluado por ambas partes para tomar una decisión y ejecutarla. Piense en dos boxeadores que se observan mutuamente antes de decidir el próximo ataque.

Si ha leído con cuidado se habrá dado cuenta de que la maestría en el dominio del OODA consiste en alterar la fase de observación de la contraparte. Enviarle datos erróneos o sólo ofrecerles los necesarios para que trace un pronóstico equivocado y por ende cometa errores de apreciación y acción.

Aparentar sumisión para despistar, hacer que mire hacia otro lado, colocarse de forma tal que no pueda ver todo el entorno, etc., son algunos trucos que se emplean para tal fin. Otras tácticas involucran aspectos como la alteración del tiempo que transcurre entre el estímulo percibido y su interpretación. Por ejemplo gritar o decir una frase fuera de contexto, frente a la cual el agresor deberá emplear algunas milésimas de segundos para entender qué sucede y actuar en consecuencia, tiempo que puede aprovecharse para ejecutar una acción.
Así pues, espero haber explicado Qué es OODA

CECILIO comento que el hecho de repetir cada vez todo el recorrido del gatillo para efectúa el disparo no solamente requiere más tiempo sino que cada vez que vuelves a presionar el gatillo rompe tu dinámica de puntería y OODA…

Tu Haz la prueba… Coge tu P99 RAM tiene mismo sistema de presión.

Prueba. Apretad el gatillo hasta fondo y deja que vuelva de todo y vuelve a disparar, pero siempre usando la mira y el punto (TIRO COLOCADO) veras que en cada repetición tienes que volver a afinar la puntería.

Esto esta provocado por la variación, pequeña, pero existente que dejar la presión y el movimiento en el gatillo. Dicho de otra manara... La presión ejercida sobre el gatillo durante todo el recorrido hace que varié inevitablemente el arma por consiguiente la variación de la trayectoria inicial.

Bueno espero que haya sido explicativo y espero que me digas tu opinión y de lo que te ha enseñado, para que yo también pueda aprender.

Okey amigo. Bueno ya es hora pa irse a la cama que es MUY TARDE.
Pero bueno todo por un amigo no pasa nada.
EIRZO 403-3
Parte de informacion extraida en el
www.copslocales.com/