miércoles, 20 de enero de 2010

Cómo trazar antes, durante y después una curva

Trazar bien cualquier tipo de curva nos proporcionará mayor comodidad, seguridad y la posibilidad de ir más deprisa si lo deseamos, pero sobre todo cuidaremos más los neumáticos, las suspensiones y los frenos, y reduciremos los consumos. Para conseguirlo es necesario tener claro lo que tenemos que hacer en cada momento, ya sea en una curva rápida, lenta, de doble radio o enlazada.

Siempre será vital aprovechar la anchura total de nuestro carril, y realizar una trayectoria uniforme nos dará seguridad y eficacia en cualquier curva.

La importancia de las trazadas

Cuanto más tiempo vayamos recto y a velocidad constante, mayor será la seguridad y el confort. Las inercias longitudinales o transversales, si no se realizan de forma adecuada, pueden ser la causa de males mayores en pocos metros.

La estabilidad del vehículo depende de la pericia del conductor, pero sobre todo de hacer las cosas correctamente. En los diferentes tipos de curvas siempre tendremos que combinar con precisión y rapidez el freno y el acelerador y, en función de la curva, girar más o menos el volante.

La combinación precisa y el marcaje correcto de los tiempos serán vitales para poder tomar con éxito cualquier tipo de curva. De lo contrario, el equilibrio no será el idóneo y los riesgos en función de la velocidad serán elevados.

La trazada debe ser lo más rectilínea posible, con lo que lograremos la mejor estabilidad.Cómo se debe hacerEn cualquier tipo de curvas lo ideal y correcto es iniciarla siempre por el exterior y progresivamente irnos hacia el interior, una vez pasado por ese punto deberemos ir dándole salida al vehículo, de forma gradual, hacia el exterior del carril.

Esta técnica es la que se emplea en competición y para el uso diario, y sin ir de carreras, también es el modo más seguro y sobre todo práctico a cualquier velocidad.

Cómo tomar las curvas

Trazar bien una curva es vital, ya sea rápida, lenta, de doble radio o enlazada y siempre tendremos que dividirla en tres pasos obligatorios.
  1. El primero se denomina punto de frenada o de inicio de giro. Al aproximarnos a una curva y antes de afrontarla tendremos, si es necesario, que reducir la velocidad, bajar a la marcha adecuada y, una vez adecuado el vehículo, iniciaremos el giro trazando con la vista una línea imaginaria lo más lejana posible, no antes de pasar por el vértice de la curva donde empezaremos a acelerar de forma progresiva y constante.
  2. Una vez pasado este punto, dirigiremos el vehículo hacia el punto de contacto de la curva y acelerando de forma progresiva pasaremos lo más próximo a él. Entonces será cuando estemos en el máximo giro del volante y en el punto más critico.
  3. El último punto de una curva es el de salida o el exterior de la curva, al que deberemos dirigirnos. Lo más rápidamente que nos sea posible, deberemos intentar poner rectas las ruedas y la carrocería para repetir cuantas veces sea necesario esta operación.
En competición, lo más importante en cualquier tipo de curva no es entrar en la curva lo más rápido posible y, sin embargo, sí es importantísimo parar bien el vehículo y realizar la curva en la marcha adecuada, utilizando todo el ancho del asfalto, acelerar cuanto antes y salir lo más rápidamente que se pueda para llegar en el menor tiempo posible a la siguiente curva.

Cualquier tipo de curva se debe afrontar de una sola trazada y ha de realizarse todo lo recto que permita su ángulo.

El ritmo homogéneo, además, ayudará a que los consumos se reduzcan un poco.

Los cinco sentidos

Durante la conducción será importantísimo no distraerse y conducir siempre con los cinco sentidos alerta para evitar imprevistos y poder adelantarnos a cualquier situación sin que las curvas se nos atraganten.

Es crucial para una conducción segura y eficaz trabajar principalmente la vista o el campo visual, tan lejos como sea posible. De esta manera evitaremos vicios muy habituales de los conductores.

La vista es la que ordena los diferentes movimientos de psicomotricidad y lo correcto es la visión periférica a larga distancia. Al volante la vista es la vida.

Cómo trazar las curvas

Curva rápida

Si se aprecia la totalidad de la curva, esta resulta sencilla.
Como hemos dicho, siempre la tendremos que dividir visualmente en tres puntos obligatorios por los que tendremos que pasar, el punto de frenada, el punto de contacto y el punto de salida.

Curva lenta

Suelen estar en carreteras secundarias o de montaña.
Para una mayor seguridad, lo más adecuado es parar bien el vehículo, teniendo en cuenta que en la gran mayoría la visibilidad suele ser reducida.

En otros muchos casos no puede verse la totalidad del trazado. Con frecuencia el vértice no se ve hasta que no estamos metidos en la curva, por ese motivo es conveniente sacrificar la velocidad de entrada en la misma para poco después poder trazarla bien y salir más deprisa.

La mejor forma de hacerlo es retrasar lo más posible la entrada de la curva para visualizarla bien y no perder su vértice.

Trazada de doble radio

Este tipo de curvas suelen ser ciegas y delicadas.

Al inicio de la entrada de la curva suelen ser suaves, pero pocos metros después se suelen cerrar bruscamente, sorprendiéndonos en la mayoría de las situaciones.

Si no queremos ser sorprendidos en este tipo de trazadas lo mejor es extremar las precauciones y a la entrada aminorar la velocidad y no envalentonarnos.

No es aconsejable realizar varios tipos de trazadas por el consiguiente riesgo de diferentes tipos de apoyos peligrosos.

La ideal es una trazada uniforme con la que obtendremos mayor adherencia y seguridad.

Curvas enlazadas

Lo ideal es trazarlas todo lo recto que se pueda y en la mayoría de los casos no suelen ser difíciles.

El instinto funciona muy bien y solo hay que tener en cuenta que los cambios de apoyos no tienen que ser muy violentos y que la dirección hay que manejarla con pericia y decisión.

No hay que olvidarse de no perder los dos vértices para una trayectoria correcta.

Qué se debe hacer
  • Buscar el vértice y cuanto antes darle salida es vital en una correcta trazada.
  • Es importantísimo tanto a la entrada de una curva como a la salida aprovechar toda la anchura que podamos de la calzada.
  • Poner la vista lo más lejos posible trazando una trayectoria imaginaria.
  • Cuando iniciemos el giro, poner la mirada en el punto más lejano y hacer una valoración rápida del viraje, su radio y características.
  • Dividir la curva en tres puntos. Punto de frenada, punto de contacto y punto de salida.
  • Seleccionar la marcha adecuada antes de iniciar el giro.
  • Antes de inicial el giro de la curva, haber parado el vehículo lo necesario.
  • Salir de la curva siempre en aceleración.
  • Siempre conducir con suavidad y sin sobresaltos o brusquedades.
Qué no se debe hacer
  • Dar volantazos o golpes de volante durante el trayecto de la curva.
  • Hacer la curva en varias trazadas o en varias veces.
  • Realizar las trazadas por la parte interior.
  • Realizar varias frenadas durante las trazadas.
  • La conducción brusca provoca desgaste prematuro de los materiales, principalmente en las suspensiones y los frenos, y podremos sufrir errores en la conducción casi sin darnos cuenta.
  • Realizar movimientos alternativos.
  • Soltar el volante durante la trayectoria de la curva o hacerlo con una mano.
  • Fijar la vista demasiado cerca.
Para mejorar estos conocimientos lo mejor es acudir a una escuela de pilotaje. Si lo que deseamos es aumentar los conocimientos al volante, trazar correctamente las curvas, conocer los limites de la conducción deportiva, evitar vicios y mejorar nuestra técnica, las escuelas de conducción son el lugar adecuado.

Stunt Drives by El Pera
Escuela de Conducción Juan Carlos Delgado “El Pera”
Publicado en TodoSeguridad