viernes, 25 de junio de 2010

Informe sobre las bombas lapa de ETA

Sábado, 19 de junio de 2010
El Confidencial Digital

Informe reservado de la Guardia Civil sobre las bombas lapa de ETA: ‘tupper’, temporizador, detonador y explosivo. Así elabora la banda terrorista sus artefactos  

Hace hoy un año, ETA asesinó en Arriogorriaga a Eduardo Puelles. El ‘modus operandi’ empleado por los terroristas para acabar con la vida del subinspector del Cuerpo Nacional de Policía fue la colocación de una bomba lapa alojada en los bajos de su vehículo. Los especialistas en explosivos de la Guardia Civil han estudiado a fondo estos artefactos y han elaborado un informe sobre su composición. Así son las bombas lapa que emplea la banda terrorista.

En este documento reservado de la Benemérita, al que ha tenido acceso El Confidencial Digital, se explica que “para la colocación de una bomba lapa es necesario que existan rutinas, tanto en el uso del vehículo, como en el lugar de estacionamiento”.

El informe de la Guardia Civil recoge los siguientes aspectos:


Composición del artefacto
Las bombas lapas están compuestas por un envase tipo (tupperware, caja de madera, caudales o similar), un seguro de transporte (reloj temporizador, básico para la manipulación del terrorista), un sistema de iniciación (ampolla de mercurio, tubo con bola), una fuente de energía (pilas), una carga de iniciación (detonador), un explosivo base (amonal, amoral, amonito, cloratita, etc.) y un encintado externo (cinta de ambalar, cinta americana, cinta aislante, etc.).


Métodos a seguir para la detección de una bomba lapa
Para saber discernir qué buscar habrá que tener claro las formas y tamaños de la bomba lapa:

  •   Formato. Pueden diferir en el tamaño, pero no en la apariencia. Normalmente, ETA ha empleado contenedores de tipo cuadrado o rectangular. Exteriormente suelen aparecer envueltas con cinta adhesiva de cualquier color, principalmente de tonos oscuros.
  • Tamaño. No existe uno estándar. Las medidas pueden oscilar de 20 a 40 centímetros en longitud, de 10 a 15 de anchura y un fondo de 5 y 10 centímetros.
  • Métodos de anclaje. Pueden anclarlas al vehículo mediante cinta de pegar, imagen, bridas, cuerdas, cables o colocándolas entre los elementos fijos del vehículo (bastidor, colector, dirección, etc.)
¿Dónde buscar?
La Guardia Civil recomienda que “es muy conveniente que cada uno conozca detalladamente los bajos del vehículo que usa habitualmente”. Las ubicaciones principales son: bajos, pasos de ruedas, huecos, debajo de los asientos del conductor, maletero, vano motor y reposacabezas (muy improbable).


¿Cómo buscar?
La idea es ‘ver sin tener que buscar’. Hay que acercarse al vehículo alejándose, observando su base. Ejemplo: “Si tenemos el coche a 10 metros del portal nos alejaremos hasta 25-30 metros y pasaremos a esa distancia desde la zona frontal hasta la trasera o viceversa. De esta forma, conseguiremos ver el máximo de los bajos del coche”.


“En la aproximación controlamos los dos pasos de rueda de un lado, al acercarnos rodeamos el vehículo para comprobar los otros dos pasos de rueda y cerraduras (si las hubiera) del otro lado y del portón. La observación lateral facilita la visión, sólo 1,70 ó 1,80 metros de la anchura del vehículo, frente a los 4 ó 5 metros de la longitud. En el paseo lateral, con bajar la vista hasta la altura de la cintura será suficiente”.


Pasos a seguir si se localiza una bomba lapa

La Guardia Civil recomienda “nunca intentar desprenderla o moverla, mantener todo en la misma posición, alejarse del vehículo a una distancia de seguridad de 50 metros e impedir el acercamiento de personas (tener en cuenta que cualquier movimiento, hasta el paso de un vehículo a 50 km/h, puede accionar la bomba) y comunicar al centro de coordinación la situación”.


Conclusiones
Los expertos de la Benemérita llegan a la conclusión de que impedir la colocación de una bomba lapa es evitar las rutinas (horarios y lugares de aparcamiento). Reconocen, además, que “al colocar las lapas cerca del depósito de combustible no buscan directamente el incendio de éste, sino un lugar práctico que coincide normalmente con esa zona”. Existen, en definitiva, ocho zonas diferentes del vehículo donde es posible colocar una bomba lapa. 


En este informe se analizan también cuatro casos reales, incluido el del atentado en el que perdió la vida Eduardo Puelles. 


Véalos a continuación:

Artefacto tipo lapa explosionado y colocado en los bajos de un vehículo particular, Ford Orión, en la localidad de Donostia el día 26 de enero de 2001.


Lapa explosionada y colocada en los bajos de un vehículo particular, Renault Megane, en la localidad de Bilbao el 9 de octubre de 2007.



Lapa desactivada colocada en los bajos de un Peugeot 307 en Basauri el 16 de septiembre de 2008.


Lapa colocada en los bajos de un vehículo oficial camuflado Citroen C4 en Arrigorriaga el 19 de junio de 2009. El contenedor era un recipiente del que se desconoce el tipo concreto. Para la fijación, simplemente fue depositado encima del eje del chasis de la parte trasera desplazado hacia la zona derecha del vehículo. En este atentado fue asesinado Eduardo Puelles.