miércoles, 6 de abril de 2011

La historia de los 47 Ronin
(四十七浪士)

(La historia de los 47 Ronin es una de las más celebradas en la historia samurai. Esto se debió más que todo a que ocurrió en un tiempo en que la clase samurai luchaba por tener un sentido en sí misma, pues eran guerreros sin batallas a las que atender, una clase social sin función.)

Cuenta la historia que un grupo de valientes samurai, exactamente 47, se vieron obligados a convertirse en Ronin (浪人un samurai sin un daimyo - 大名 señor feudal) de acuerdo al código de honor del samurai -el Bushido-. Después de que su daimyo (大名) se viera obligado a cometer el haraquiri o seppuku (腹切 ritual para suicidarse), por haber agredido a un alto funcionario judicial llamado Kira Yoshinaka un koke (高家 maestro de ceremonias)

Para un Samurai la palabra Ronin era una de las más escalofriantes y que los podía transportar a una de sus peores pesadillas. Un Ronin era el Samurai que por alguna razón quedaba sin Señor; la palabra Ronin significa “hombre ola” a la deriva en el mar de la vida. Algunas de las razones por las que podía convertirse de Samurai a Ronin eran: la primera, porque su Señor era muerto o asesinado, a lo que casi siempre ellos buscaban la venganza del honor de su Señor; la segunda, porque eran corridos y casi siempre trataban de reconciliarse con su Señor, por una guerra, por mal comportamiento, por hacer algo indebido, el Shogun (将軍 Es un rango militar con un título concedido directamente por el Emperador y a su vez depositaba la autoridad en el para gobernar en su nombre con autoridad civil, militar, diplomática y judicial) disolvía su clan, etc.

Esta legendaria historia se hizo muy popular en la cultura de Japón, porque muestra la lealtad, el sacrificio, la persistencia y el honor que las buenas personas deben preservar en su vida diaria. La popularidad de la casi mítica historia aumentó por la rápida modernización ocurrida durante la era Meiji en Japón, cuando muchas personas en aquel país anhelaban un regreso a sus raíces culturales.

Así empezó una tragedia....

Por el año 700 en lo que era Edo, ahora Tokio, el líder Shogun había causado un caos. Había promulgado una ley que impedía lastimar a cualquier ser vivo, basado en la interpretación de ideas religiosas. Esto era realmente un problema, ya que los insectos se comían los sembradíos, los pájaros las semillas y plantas, los perros atacaban a la gente y se robaban la comida y todo era un desastre.
Daimyo Asano Takuminokami
El samurai Oishi Kuranosuke, a cargo de las tierras de Ako en Kyoto, quien servía a el Daimyo Asano Takuminokami que era samurai a su vez, fue escogido por el Shogun Tokugawa Tsunayoshi para ser uno de los daimyo cuyo deber era el de entretener a los enviados de la Familia Imperial. Para ayudarlo en su nuevo deber, fue asignado a instruirle en asuntos de etiqueta el maestro de protocolo de mayor rango en el bakufu un koke, Kira Kozukenosuke Yoshinaka.

Un dia el samurai Oishi, supervisando en los alrededores en compañía de la pequeña hija de Asano observaba todo este desastre para reportarlo y pensaba “Ahora los samurais no podemos ni cazar para comer, ni siquiera podemos conseguir plumas de ganso para nuestra flechas”, y le rompía el corazón el hambre que veía a su alrededor. Por lo menos ellos tenían una paga, techo y comida. Oishi tenía que entregar un reporte de cada inspección a su Daimyo Asano que en ese momento se encontraba en Edo, la capital antigua de Japón, donde a Asano no le hacía muy feliz cuando tenía que ir de visita, porque debía usar ropas incómodas y soportar a Kira Kozukenosuke, un protegido del Shogun, corrupto y con mucho poder que le daba el mismo Shogun y que, además, ni siguiera era un Daimyo, sino el maestro de ceremonias, un ridículo tipo que seguía una serie de protocolos y se hacía ver mayor de la edad para tener más respeto, y que además masticaba unas nueces carísimas que teñían sus dientes de negro, pues supuestamente era muy chic porque hacían su sonrisa más amplia, cosa que daba asco a Asano. Como éste no seguía sus juegos de corrupción ni le daba dinero, Kira no lo toleraba e intrigaba con el Shogun de que Asano era un rebelde.

Daimyo Asano se preparó con todos sus incómodos atuendos y salió a la reunión dejando afuera del salón a sus samurais quienes lo salvaguardaban: El samurai Hara, de 50 años, fuerte, seguro y experimentado; los samurais Kataoka y Mimura, jóvenes y alegres. Llegando a la reunión tan sólo se encontraban Daimyo Date y Kira a quien evadió, pero después no le quedó otra que enfrentarlo. Kira le hizo un desmán frente a un sirviente y se acercó a Asano. Con burla le comentó “Si tu dinero te es tan valioso hay otras formas de satisfacer mis deseos. Me dicen que tienes una bella esposa” a lo que Asano de inmediato desenvainó su espada y alcanzó a cortar la frente y el hombro de Kira sin lograr matarlo. Kira desenvainó y se defendió.

Sólo lo salvó el que detuvieran a Asano los ahí presentes. En ese momento entró el Shogun y la esposa de Asano. Los guardianes del Shogun de inmediato tomaron a Asano sin que los samurais de Asano nunca notaron que había llevado fuera su Daimyo Asano.

Asano fue llevado a un cuarto en la casa de otro Daimyo por 12 Samurais, se le entregó papel y pincel para escribir a sus familiares y unos momentos después llegó un oficial del Shogun con la sentencia que se leía así “El piadoso Shogun, dado su grado, le permitirá morir de forma honorable por haraquiri y sus propiedades seran confiscado y pasarán al Shogun y su hermano Daigaku Takuminokami debía ser puesto bajo arresto domiciliario.”.

Hara llevó el mensaje a Oishi, quien escuchó la historia de injusticia hacia su Señor pensando en la pequeña hija de Asano y su esposa y cuál sería el siguiente paso a esta injusta desgracia: confiscarían sus tierras y el nombre de Asano desaparecería.

El samurai Oishi Kuranosuke
El samurai Oishi Kuranosuke reunió a todos en el jardín del castillo de Ako con la luz en sus caras, sin estar formados en rangos se juntaron cerca de 300 hombres. Ya sabían de lo ocurrido y se presentaron listos para la lucha. Oishi levantó su mano en petición de silencio. Levantó su sable y gritó “Nuestro Señor está muerto” y explicó a detalle lo sucedido. En eso interrumpió casi sin aliento Kataoka donde, agotado, en un suspiro avisó “Kira está vivo”. Se escuchó el gruñir y enojo de todos los ahí presentes y el comentario de Oishi fue “No ganaríamos una batalla contra Edo, nuestra venganza tendrá que ser bien planeada. No podemos arriesgar la vida de la pequeña de nuestro señor, su esposa y familiares”. Yoshida, el guerrero mayor, estuvo de acuerdo con Oishi. “Lo primero será mandar una apelación ante el shogun por esta injusticia. Será mandada mañana mismo, y mañana nos reuniremos los que estén dispuestos a luchar o a haraquiri”.

La venganza de los Ronin

Al día siguiente tan sólo regresaron 62 de los 300 del día anterior. La decisión de Oishi, después de una noche sin sueño y escuchar las opiniones de los mayores fue: abandonar el castillo en paz y pelear por la familia Asano mientras que al mismo tiempo preparaban la venganza contra Kira, y esta opinión prevaleció. Y de este modo inicio La venganza de los Ronin planeando un cuidadoso plan para la venganza..
  1. Mandando una carta de apelación al Shogun.
  2. Entregarían el castillo de Ako y las propiedades al Shogun pacíficamente.
  3. Esconder muchas armas y armaduras en diferentes y diversos lugares.
  4. Los Ronin se dispersaron y se convirtieron en comerciantes y monjes.
  5. Después darían un golpe maestro atacando por sorpresa matando a Kira.
El plan de Oishi era esperar a que su presa se confiara con el tiempo porque el astuto de Kira esta preocupado por un posibles represalias de los Samurais de Asano, por ello incrementó su guardia personal, aumentando las guardias y se había fortificado su residencia, para evitar un evento de ese tipo. Ellos vieron que tendrían que ponerlo "fuera de juego primero sus guardias" antes de que pudieran tener éxito.

Mientras Oishi esperaba el momento justo para atacar. Consciente de sus actos y de su futuro prefirieron la más digna de la muerte y fiel hasta final con su código Bushido.
En ese momento los 62 Samurais firmaron el acuerdo.

Castillo de Ako en la actualidad
Inicio del plan

Prepararon todo para entregar a los enviados del Shogun el castillo de Ako y las propiedades, pero todo el efectivo que pudieron juntar lo guardaron para sus planes. La esposa de su Señor Asano se encontraba en exilio, por lo que Oishi mezcló por seguridad entre sus hijos a la pequeña hija de Asano y salieron abandonando su hogar con tristeza, entregando todo pacíficamente.

Se dispersaron y dirigieron a diferentes sitios, pero se mantendrían en contacto. Una de las preocupaciones de Oishi era la pequeña hija de Asano, a quien dejo temporalmente con una familia de la realeza en el camino. Ahí pasaría desapercibida y estaría más protegida. Ya tranquilo por esto y su futuro incierto partió a su destino y nuevo hogar donde después de 5 meses se reunieron todos los 65 hombres como habían pactado en Reikoin al norte de Kyoto y quedaron de reunirse cada mes para planear todo.

Oishi notó que un tipo disfrazado de monje lo seguía y espiaba. Kataoka y él se pusieron de acuerdo para separarse y sorprenderlo; le voltearon la jugada al grado que, en un momento dado, la habilidad de Kataoka permitió que él acabara espiando al espía.

Cuando éste llegó a una posada, Kataoka trepó silenciosamente paredes y techos para escuchar al espía desde un balcón. El aparente monje se quitó la ropa y parecía un samurai. El hombre se quitó su Haori y lo colgó tan cerca de él que casi roza su cara. Kataoka pudo ver en el Haori la insignia de Uesugi de Yonezawa, el clan pertenecía a los mas hábiles arqueros. Alcanzó con dificultad a ver a los 3 hombres; uno alto y delgado, otro del que su voz le era familiar y el tercero seguramente era el famoso Samurai Chisaka.

Regresó a contar todo a Oishi quien aseguró que Chisaka el Samurai de Mayor grado del Daimyo Uesugi los mantenía vigilados para proteger a Kira de cualquier ataque, esto por órdenes del Shogun.

Kataoka después de algunos días recordó la voz al escucharla: era el cocinero de la nueva casa de Oishi. Los tenían totalmente vigilados, con un espía enfrente de su casa y otro dentro. Planearon no despedirlo, sólo tendrían cuidado al hablar delante de él para no levantar sospechas.

En Edo los ronin que allá se quedaron estaban inquietos y Oishi decidió ir a verlos para calmarlos. Por supuesto fue seguido de sus espías quienes de inmediato avisaron a Edo que Oishi se dirigía para allá. Kira nervioso pidió a Chisaka protección y sugirió lo llevara mejor al castillo de su Señor a lo que Chisaka respondió negativamente ya que no quería llevarle a su Señor este peligro.

Templo de Sengakuji en actualidad
Mientras, Oishi pasó a la tumba de su Señor Asano en Sengakuji (泉岳寺 Un templo Soto Zen Budista situado en el Takanawa barrio de Minato-ku – Tokyo.) Donde reafirmó su compromiso y puso agua purificada, haciendo reverencia con respeto. Después visitó a la esposa de Asano en exilio quien no cesaba de preguntar por su pequeña hija, a lo que él la tranquilizó diciendo que estaba en un lugar seguro. Más tarde visitó a la familia de Asano quienes le pidieron mantuviera todo en calma porque su seguridad dependía de ello y que Kira estaba por demás protegido por el Shogun.

Horibe insistía y presionaba que ahora Kira estaba menos vigilado; que atacaran, que por lo menos Oishi pusiera una fecha para el ataque. Oishi presionado dijo que para mayo. En mayo Kataoka llegó listo para el ataque a lo que Oishi contestó: “tengo que arreglar algunos pendientes” y fue a buscar a su esposa e hijos con quienes desayunó y convivió esa mañana. Después pidió a su esposa salir al jardín a hablar con él. Oishi la miró hermosa en el jardín; había sido una digna esposa de Samurai, siempre valiente sin chistar, pero esta prueba era la más difícil. Le habló y le dijo que le daba esa carta de separación para que después de lo que planeaban no fuera castigada ella y sus pequeños hijos. En cuanto a Chikara, su hijo mayor, tendría que decidir por él mismo lo que quería, a lo que ella contestó con dolor y tristeza que como digna esposa de Samurai iría a casa de sus padres a cumplir sus deseos. El hijo mayor de Oishi aceptó de inmediato ir con su padre diciendo “Es la decisión de un samurai”.

El siguiente plan de Oishi era: ir con las Geishas y a las casas de té, fingirían estar borrachos y de parranda y engañarían hasta el cansancio a sus espías que eran muchos, como si ya nada fuera más importante que sake y Geishas lejos de la idea de la venganza.

Ninja
Los espías daban este reporte cada semana agotados, aburridos y desvelados a Kira a pesar de todo todavía temía una trampa, y envió espías para observar a los otros ex sirvientes de Asano.

Un día, Ōishi regresó borracho, tanto que cayó en la calle dormido, y todos los que pasaban se rieron de él. Un hombre de Satsuma, pasando por aquel camino, se enfureció por este comportamiento por parte de un ex-samurái tanto por su falta de valor para vengar a su maestro, así como su comportamiento actual. El hombre de Satsuma le insultó y abusó de él, y le pateó en la cara (tocar el rostro de un samurái era un gran insulto), y escupió sobre él.

Un dia de sorpresa llegó Hara a buscando a Oishi acompañado de un aprendiz de su escuela de arquería (la había puesto para disfrazar la situación y tener un trabajo honorable). Al encontrar a Oishi ebrio le gritó furioso que así era como gastaba los fondos y que lo que decían por todos lados era verdad, que era una deshonra y que él diría a todos lo que sucedía. Oishi trato de levantarse para alcanzarlo pero, al salir, Hara ya había partido con su ayudante.

Los espías informo de estos hecho, el informe concluye que los sirvientes Asano eran todos unos samuráis mal hechos, sin el valor de vengar a su maestro, y deberían ser inofensivos; Kira llegó a la conclusión de que estaba a salvo de los ex sirvientes de Asano, entonces llego la señal que tanto han esperado los Ronin, cuando Kira empezó a desmostar una dejadez de alerta y relajó a sus guardias.

En casa de Oishi, después de unos días de la visita de Hara noto que ya no estaba el cocinero ni los espías que siempre los seguían, ni los que estaban enfrente de su casa; la razón era que el ronin fujii contratado como espía, todos estos meses y durante ya casi dos años había reportado a Chisaka lo mismo: que Oishi era un borracho y los otros llevaban vidas tranquilas, que aparentemente no planeaban nada. Aunque esto le daba mala espina a Fujii y lo comentó ése era el reporte, a lo que Chisaka decidió retirar a los espías y sólo proteger el castillo en Edo donde estaba Kira, a quien le molestó profundamente la idea.

Horibe y Hara decepcionados por lo que sea convertido Oishi juntaron a todo el clan que quedaba para atacar a Kira y cumplir así su venganza. Comentaron que Oishi debido a un inconveniente ya no estaría con ellos y la situación en Edo era la siguiente: Daigaku Takuminokami, el hermano de su Señor Asano Takuminokami, estaba condenado al exilio; el nombre de la familia sería retirado del libro oficial del heraldo por lo que nunca se recuperaría el castillo de Ako, así que “lo único que queda es defender y vengar a nuestro Señor” a lo que todos gritaron “venganza, y ahora lo único que podrá separarnos será la muerte”.

Mientras gritaban, para sorpresa de todos Oishi se presentó ante ellos. El joven y fiel Yato de tan sólo 17 años, cuando se enteró de que se reunirían todos, aunque su vida corría peligro rápidamente avisó a Oishi. Todos quedaron sorprendidos al verlo y, mudos, esperaron escuchar a Oishi quien volteó a ver a Hara y le comentó “han notado que ya no hay espías y que nos han dejado de vigilar y que tu fiel aprendiz, Hara, con el que me visitaste el otro día ya no está contigo; todo lo que hice fue un plan para fingir que todo había cambiado y que no pretendíamos nada y funcionó. Y ha llegado el momento de atacar y cumplir nuestra venganza.
El ataque

Todos, emocionados, empezaron a prepararse disfrazándose de mercaderes y sirvientes para poder viajar en forma disimulada a Edo. Mimura en el camino recogió a la pequeña hija de Asano para poder llevarla con su madre, pero se mantenía a distancia por si algo se presentaba para que la pequeña no corriera peligro. Tardaron todos en llegar 10 días a Hakone y se encontraron más adelante una barricada.

En ese momento pasaba el Ronin Fujii y Oishi trató de cubrirse lo más posible para no ser visto por esta larga y delgada figura. Por supuesto que fue reconocido pero Fujii siguió su camino; pensando inicialmente: “tal vez me darán una recompensa” pero luego recordó que lo habían humillado no haciendo caso de sus sospechas y no dándole trabajo y “qué tal que todo se vuelve en mi contra”, por lo que decidió seguir su camino. Oishi sugirió acampar 3 días en Kamakura por si fujii los había reconocido.

Aprovechando la situación, poco a poco, los Ronin de Asano ahora reunidos en Edo, y, en su papel de trabajadores comerciantes y monjes, consiguieron acceder a la casa de Kira, familiarizarse con el diseño de la casa, y el carácter de todos dentro. Uno de los retenedores (Ronin Kinemon Kanehide Okano) llegó a casarse con la hija del constructor de la casa, para obtener los planos. Todo esto se informó a Ōishi. Otros se reunieron en secreto y consiguieron armas y le fueron transportadas a Edo.

El ataque a la mansión de Kira, tenia sus dificultades en Matsuzaka. Al Entrar encuentras a muchos perros que podrían hacer ruido al ver tantos soldados deslizarse para el ataque y eso le preocupó a Oishi. Y la entrada principal sería muy difícil derribarla, si los arqueros eran avisados podrían dispararles desde arriba fácilmente. Horibe consiguió un plano que ya había estudiado Oishi antes, pero necesitaba ver los movimientos del castillo y analizar el ataque. Necesitaba tener la seguridad de no fallar. Inspeccionaron, y por atrás del castillo había una posibilidad de entrada pero tendría que ser alguien rápido y ágil. Después se sentaron enfrente del mercado en un sitio donde podían ver el movimiento del castillo. Estaban ya un poco desesperados y temerosos de ser notados cuando salió un elegante palanquín con Kira; Oishi sintió un vuelco en el corazón al reconocer la figura.

Siguió el plan; se mantendrían dispersos para no levantar sospechas y se pidió a todos los Samurai que se familiarizaran con el lugar antes del ataque.

Contra tiempo...

Hara se preocupó al notar que varios ya habían desertado y Oishi decidió reunirlos cuanto antes a restos para hacer el pacto final aunque esto significara un riesgo, pero era necesario antes de tener más deserciones.

Los presentes eran solamente 47; entre ellos había....

                     1 Ronin de 70 años.
                     5 Ronin de 60 años, incluyendo a Yoshida y Apodera.
                     4 Ronin de 50 años incluyendo a Hara.
                     4 Ronin de 40 años incluyendo a Oishi.
                     18 Ronin de 30 años incluyendo a Kataoka y Horibe.
                     13 Ronin de 20 años incluyendo Koemon hijo de Onodera.
                       2 Ronin de 17 años Yato y Chikara hijo de Oishi.


Se organizaron las armas, las señales de aviso, los nombres de los líderes y todos los detalles del ataque. El ataque sería simultáneo en las dos entradas; los mayores cuidarían un ataque por fuera y los más jóvenes buscarían a Kira. Oishi y Hara guiarían el ataque del frente. Onodera y Yoshida estarían afuera. Además tenían todo a su favor: el clima perfecto, nieve y frío para cubrirse y no ser notados y un plan completo.

Atacarían el día 14 de Diciembre. Esto fue decidido por la información recabada por Kataoka de quien todos se burlaban por estar asistiendo a clases de té, pero no pudo ser mejor espía ya que su maestro era íntimo amigo de Kira. Además le contaba todo y le presumió que habría una reunión con varios invitados ese día, lo que haría más fácil el ataque. Todos estuvieron de acuerdo y sellaron el pacto.

El día 14 de Diciembre de 1702 en una fría mañana todo estaba ya en su apogeo y Oishi fue a templo de Sengakuji a visitar a su Señor Asano “estamos listos, sacrificaremos nuestras vidas de forma honorable”. Después fue a cenar arroz con su hijo, nada especial y poco ya que tenían que prepararse espiritualmente. Trataron de descansar pero no pudieron.

La primera reunión fue en la escuela de esgrima de Horibe donde cambiaron sus ropas a ropas de combate nuevas; esto como símbolo de pureza y para asegurar protección religiosa y como muestra de que la pobreza no los llevó a la lucha. Recogieron sus armas y partieron.

Al cruzar el puente un perro gruñó a Oishi; Hara, al recibir la señal de éste lo atravesó con una flecha. Ya no había vuelta atrás, la primera desobediencia al Shogun ya se había dado; ya casi había esperado dos años para esto. Oishi recordó que Kira era muy hábil con el sable, pero así como se sentía podía con él y más. Pensaba también en el ataque. Ellos tan sólo eran 47 contra 60 arqueros del castillo; además, si se lanzaba una alarma pronto llegarían más refuerzos de Uesugi.

Lo importante seria encontrar a Kira antes que nada. Kataoka fue el primero en trepar, hábilmente echó un vistazo y ayudó al joven Yato y a otros dos a subir; los cuatro esperaron y observaron. Los guardias no se habían percatado de su presencia y ellos los hicieron sentir el frío de sus sables.


Abrieron la puerta principal, Oishi al frente. No mataron a los guardias, los amagaron, entraron por la puerta principal y todos comenzaron su búsqueda. Kira fue avisado por un sirviente; rápidamente puso su arma sobre su ropa de dormir y al salir del cuarto escuchó el sonido del metal chocar en la batalla y huyó en dirección contraria. Mientras huía encontró y mandó a su más fuerte y joven sirviente a pedir auxilio a Chisaka. El joven Chikara se quedó cuidando un pasillo mientras Oishi buscaba a Kira y dejaba salir con vida a los habitantes. Su idea era matar a los menos posible. Su objetivo era sólo Kira.


Hara quedó herido por una flecha de un arquero de Uesugi pero se levantó y lo hizo sentir el filo de su sable. Mientras, Chikara escuchó un ruido, se asomó y se encontró frente a frente con Sahoe, nieto de Kira, casi de su misma edad pero era un Samurai con mucha más experiencia que él. Empezó una lucha donde él cayó al piso. Oishi escuchó el ruido; corrió y gritó justo en el momento indicado, esto distrajo a Sahoe, se rodó Chikara y lo hirió en una pierna. Cuando lo tenía listo para matarlo Oishi le dijo: “no, ya está derrotado”.

Nadie podía encontrar a Kira. Hara desesperado gritó: “te prenderemos fuego Kira para que mueras como una rata”. Se escuchó un gemido y ruidos que venían de una como covacha. Oishi entró y le ofreció a Kira morir por haraquiri, a lo que él se negó. Oishi enfrentó en una lucha a muerte a Kira quien se sentía cada vez más cansado experimentando la fuerza y el enojo de Oishi y la fuerza de su arma. Este, con sus dos manos cortó la cabeza de Kira para ofrecerla a su Señor Asano. Se formaron todos y llevaron la cabeza de Kira puesta en un balde y fue llevada al Sengakuji para presentar el sangriento trofeo al espíritu de su amo Asano.

Ninguno de los valientes ronin murió, sólo 6 quedaron heridos. Oishi mandó a Yoshida a notificar lo ocurrido al Shogun y a la esposa de su señor Asano. A Terasaka Kichiemon lo envió a Ako a reportar lo sucedido. Ya todos juntos sabían que el espíritu de su Señor Asano era libre. Yoshida entregó el mensaje y se le permitió regresar a Sengakuji.

Daimyo Uesugi recibió del Shogun el siguiente castigo por no defender a Kira: sus samurais serían considerados ronin, él quedaría despojado de todo. Chisaka no sabía cómo justificar su error ante su Daimyo Uesugi.

El Shogun mando 700 soldados a Sengakuji para apresar a los Ronin de Asano; El señor a mando del ejercito esta Sengoku les trato con dignidad, los alimentó y dio dónde descansar. Araki le comentó después de unos días a Oishi: “la gente está a tu favor, por eso se ha retrasado su sentencia.

El Shogun está enterado de que obedecieron y que no se habían comportado como criminales comunes, ya incluso hay un kabuki de ustedes. Ya son héroes famosos”.
Haraquiri

El 4 de Febrero de 1703, después de 47 días llegó su sentencia: Se les concedía el gran honor de morir por haraquiri y no morir como criminales. Oishi avisó que lo harían por grados y pidió que su hijo Chisaka fuera el primero. Los 46 Ronin que murieron por haraquiri están enterrados juntos en Sengakuji, Terasaka Kichiemon fue encargado por Oishi de prevenir a la familia de Asano que su señor había sido vengado tras la batalla, no se suicidó. Fue absuelto bajo el precepto de que el proceso estaba cerrado cuando había regresado a Sengakuji. Vivió hasta los ochenta y tres años, y tras su muerte es sepultado junto a la de su camarada Sanpei Rayano quien cometió voluntariamente el haraquiri , ya que no pudo participar en la batalla por la venganza de su amo por el impedimento de su familia.

A la entrada del templo se encuentra una estatua de Oishi y los 47 nombres de los guerreros Ronin. 


Se dice que el samurái de Satsuma que escupió a Oishi vino al templo y también cometió haraquiri para enmendar sus errores.

El asesinato de Kira puso al gobierno en una difícil situación. Después de todo, los sobrevivientes que ahora aguardaban su destino habían vivido bajo los estándares de lealtad esperados de un verdadero samurái y los ideales promulgados por hombres como Yamaga Soko. Un maestro importante del confusionismo y la ciencia militar, escribió el credo y el camino del guerrero y sus obligaciones correspondientes también conocido como "el camino del samurai" (el bushido). Pero la verdad independientemente de los debates y de las disputas al final, los 47 Ronin de Asano se convirtieron en una leyenda y uno de los mejores ejemplos de lealtad samurái que emergió en el periodo Edo.
y esta ha sido su historia
ERIZO 403-3

Templo de Sengakuji en actualidad

Estatua de Oishi Kuranosuke

Làpida de Asano Naganori

Lapida de uno de los Guerreros

Lápidas de los 47 Ronin actualmente

Lápidas de los 47 Ronin actualmente

Lápidas de los 47 Ronin