miércoles, 18 de septiembre de 2013

Municiones para mi fusil, unas cuantas posibilidades.

Un articulo escrito por un buen compañero del curso. 

Municiones para mi fusil, unas cuantas posibilidades.


El primer paso que debe dar un Tirador de Precisión (TP) o un Equipo de Tiradores de Precisión (ETP) es elegir su armamento y equipo. Los TP militares o policiales, normalmente, no podrán elegir su armamento y tendrán que conformarse con lo que tienen de dotación, que en ocasiones son compras muy acertadas y en otras no lo son tanto. En todo caso, tanto si el TP puede elegir su armamento, como si no, tendrá que saber lo que tiene entre manos y que puede conseguir.

Habitualmente, junto con el fusil nos encontraremos una mira telescópica que también nos permitirá conseguir ciertas metas. Las mejores miras del mercado nos permitirán rangos de trabajo más amplios y una calidad sublime en la imagen, entre otras características.

En todo caso, llegado este momento, el ETP tiene un fusil, una mira telescópica y tan solo le faltan unos cuantos cartuchos para poder empezar a trabajar, al menos, sobre ejercicios sencillos, tales como la puesta a Zero y distancias conocidas relativamente cercanas, es decir, técnica de tiro.

Uno de los pilares fundamentales donde se sustenta el trabajo de los ETP es la técnica de tiro, y casi me atrevería a decir que no vale la pena ganar distancia si no se empieza a dominar. Claro que digo “casi”, porque también puede ser frustrante y contraproducente mantenerse siempre en la línea de 100 metros, encabronado con la diana, crucecita o dichoso blanco que en el día de hoy nos han puesto para sacarnos de quicio. Trabajar durante media mañana la técnica de tiro a 100 o 200 metros y luego ponerse unas chapas de metal a 500 metros para alegrarse el final de la sesión, no está nada mal. Ahora bien, no olvides al día siguiente volver a la línea de partida a entrenar tu técnica de tiro.

¿Qué queremos y por qué nos frustramos en la técnica de tiro a corta distancia? No es que queramos agrupar solamente, lo que queremos es que un disparo vaya encima de otro, a ser posible por el mismo agujero.

Y es aquí donde, junto con la técnica de tiro, entran a jugar las municiones. Las municiones de precisión. Municiones caras y que en las unidades militares o policiales nunca nos parece que haya suficiente crédito. Nos gustaría un palé de munición por tirador y día, pero nunca es posible. Y no nos engañemos, necesitamos tirar y mucho, para conseguir buena técnica de tiro y mantenimiento de esa capacidad.

Posiblemente no hayamos podido elegir un fusil y una óptica, pero es posible que la munición si podamos elegirla, no entre todas las municiones del mercado, pero si entre las que nuestra unidad maneja y que en el calibre en que estemos trabajando es posible que haya dos o tres para elegir.

¿Pero cuál de ellas y para qué circunstancias las vamos a elegir?

Se suele marcar el estándar de que la munición sea capaz de agrupar 1 Minuto o menos junto con el fusil que estamos usando. Si partimos de que tenemos un fusil capaz de ello, tan solo nos preocuparemos de que la munición sea capaz de hacerlo. Pero esto también depende de la distancia en las que queramos trabajar, lógicamente no es lo mismo hacer ejercicios de técnica de tiro a 100 metros, que colocarse a 900 metros y tratar de que los impactos entren dentro de un blanco de 27cm. Habrá municiones que a 100 metros consigan un agrupamiento de 1 Minuto, pero cuando te las llevas hasta los 900 metros sean incapaces de hacerlo.

Pues bien, pensemos en cuantos disparos tenemos que hacer, o nos gustaría hacer, para lograr alcanzar y mantener nuestras capacidades. Seguramente los números no nos cuadren y veamos con tristeza como nuestros créditos de munición de precisión no llegan ni de cerca.

¿Gastamos nuestro crédito de munición de precisión de un año en la línea de 100 metros en tres o cuatro sesiones?

Elijamos las municiones… guárdate la munición de precisión para esos días de Zaragoza, tírala a 600, 800 o 1000 metros, juega con el viento, aplica tus conocimientos en la traca final de año.

Vale, ¿y el resto del año que hago? ¿Con qué tiro?

Veamos que hay en nuestro arsenal, elijamos otra munición, si es que la hay, con la que podamos entrenar y esforzarnos durante todo el año y no tengamos miedo de que se acabe. Hártate de tirar a 100, 200, 500 metros, pruébala hasta 700 metros a ver si va o no va. Pero intenta que las elecciones que hagas mantengan unos mínimos que nos den un feedback de lo que estamos haciendo.

Hablemos del .308 por poner un ejemplo. Es posible que tengas munición Lapua Lock Base de 170gr. en tus créditos. Excelente munición, para excelentes fusiles como el Accuracy AW.

Otra que puedes tener es Norma Diamond Line con su punta Sierra de 168gr. También una munición perfecta para un Sig 3000.

En estos dos casos, munición excelente, pero que no nos sobra. Pero si rebuscamos quizás encontremos algo más del .308 o 7,62X51 y efectivamente ahí suelen estar cantidades más que suficientes de munición ordinaria, que significan cantidades más que suficientes para entrenar tu técnica de tiro y lo que es más importante, mantener las capacidades, no solo de un ETP, sino de una unidad entera.

Ahora bien, si bien estamos seguros de que la munición de precisión mencionada es capaz de agrupar el famoso Minuto de calidad, ¿hasta que punto podemos esperar lo mismo con la munición ordinaria? Pues habrá que probarla, tratar de agruparla y medir el agrupamiento a ver si vale o no vale.

Es posible que nunca podamos esperar resultados tan buenos con munición ordinaria que con munición de precisión, pero si agrupa, puedes entrenar con ella y si consigues agruparla los máximo posible, con el tiempo, verás resultados satisfactorios cuando cambies a la de precisión. Ya no tendrás que mirar con añoranza la caja naranja llena de vainas que no volverán, tendrás cajas naranjas llenas de munición y te dirás “ya te aprovecharé con mis disparos más lejanos”.

A continuación una comparativa de municiones a 100 metros, sobre blanco dividido en cuadrados de 3 cm, hecha el mismo día, con el mismo fusil, pero con una particularidad, con tres tiradores diferentes. Tres disparos por tirador, nueve impactos en cada blanco. Si se observan los impactos y se desprecia el disparo que “siempre” se escapa, podemos medir y darnos cuenta de si tenemos el Minuto o no lo tenemos.


Cabe reseñar que el fusil tiene una puesta a Zero a 200 metros para munición Lapua Lock Base de 170gr. Por lo que mayoritariamente los impactos quedan un poco altos.

No todos quedan a la misma altura, ya que el rendimiento balístico de cada munición es diferente.
También observamos un pequeño desplazamiento a la izquierda debido también a la puesta a Zero de 200 metros y afectado por el spin drift.


Ahora más de cerca, empezamos por Lapua.

Se aprecian dos pequeños agrupamientos, quizás fruto de la estadística o de pequeñas diferencias en la colocación de los tiradores y presiones sobre el bípode. En todo caso, el Minuto lo tenemos y es una munición de la que esperamos más a larga distancia.


Aquí la munición Norma con su punta Sierra, famosa por su capacidad de agrupamiento a corta distancia, aunque no por ello deja de funcionar a distancias más lejanas.

En todo caso hay 6 disparos uno encima del otro y alguno se ha ido un poco, pero al igual que antes, pensemos en que son tres tiradores diferentes los que están trabajando.


Munición ordinaria del año 97. Despreciando el disparo más bajo, fruto del sobresalto de un fusil cercano disparando al mismo tiempo, podríamos decir que está en el Minuto y podríamos usarla para entrenar nuestra técnica de tiro en los 100 metros. Puede que a 200 metros se habrá más allá de un Minuto, o puede que si trabajamos más nuestra técnica logremos agruparla un poquito más.

En todo caso, si logramos cerrar con esta munición, ¿que no podríamos llegar a hacer con las de precisión?

Ahora bien, no cabe frustrarse con ella, y esperar algo como con Norma, pero puede ser una buena munición con la que trabajar y esforzarse.

Nótese que está homologada por la OTAN, cualidad importante a la hora de elegir entre nuestras municiones ordinarias.


Y por último la del año 94 de Santa Bárbara. 3 Minutos de agrupación no son lo esperado ni tan siquiera para una munición ordinaria.

Entrenar con esta munición será frustrante para el tirador, sobre todo si no sabe que la culpa de sus resultados es de la munición y no de su técnica de tiro.

Al ser tan vieja y no estar homologada, quizás lo aconsejable sea olvidarse de ella y tratar de conseguir lotes más nuevos y cercanos a nuestras fechas actuales.

Sobre las municiones ordinarias, reseñar que a partir del año 2010 se observan mejoras en la calidad, con una punta más aerodinámica y resultados mejores que la del 97.

Si tenemos en cuenta que estos disparos se han hecho con apoyo de bípode, sin saquete, con equipo de combate y antibalas y sobre una superficie relativamente dura, todavía hay margen para la mejora y por lo tanto la ordinaria homologada todavía podría mejorar, aunque ya está dentro del Minuto, al menos a 100 metros.

Y por último, si tres tiradores, han conseguido puntos de impactos similares, con peso diferente, altura diferente, musculatura diferente y tiempo de experiencia detrás de un fusil de precisión diferente, ¿estos tres tiradores usarán la misma tabla de tiro? ¿Dónde ha quedado el error sistemático del tirador? ¿Hasta qué punto es importante que el fusil esté acoplado al tirador?

Quizás más adelante hablemos sobre ello, pero decir, que los tres tiradores han seguido el mismo programa de instrucción, que se basaba en eliminar sus errores “sistemáticos”.

Un saludo compañeros.