sábado, 23 de noviembre de 2013

Los héroes de Irak

Los héroes de Irak
Por: David Alandete | 22 de octubre de 2011

Tras ocho años, la guerra de Irak se salda con 4.479 soldados norteamericanos muertos en combate. Un millón de hombres y mujeres han pasado por alguna de las 300 bases que Estados Unidos ha tenido operativas en el país.

El peor año fue 2007, con 904 caídos. Justo entonces, la cúpula militar convenció a George W. Bush de que enviara un refuerzo de 20.000 tropas al frente, para tratar de combatir la insurgencia en Bagdad y en el bastión rebelde de la provincia de Al Anbar.

La estrategia fue un éxito, que permite la retirada antes de finales de 2011. De todos esos soldados, sólo cuatro han recibido la Medalla al Honor.

Esa condecoración es la mayor que puede recibir un soldado en EE UU. Desde el nacimiento de la nación norteamericana, 3.449 hombres la han obtenido. Mujeres, solo una. Mary Edwards Walker recibió la medalla de manos del presidente Andrew Johnson por sus servicios como cirujana en la Guerra Civil y por haber caído presa del ejército confederado.

Aquello fue en 1865. En la guerra de Irak, iniciada en 2003, ni una sola mujer la ha recibido. Esa medalla la concede el presidente a aquellos que “arriesgaron sus vidas más allá de la llamada del deber, mientras se encontraban en acción contra el enemigo de EE UU”.

Paul R. Smith, primero en recibir la Medalla al Honor por su servicio en Irak.
Foto: Depto. de Defensa.
El primero en recibirla en Irak fue el sargento del Ejército de Tierra Paul R. Smith, fallecido el cuatro de abril de 2003 a los 33 años, en la toma de Bagdad.

Su batallón cruzó el río Eufrates y llegó a la capital cuando todavía huían de ella los últimos del gobierno de Saddam Hussein.

Cuando los soldados construían un recinto para retener a prisioneros, 100 tropas iraquíes iniciaron un ataque. El sargento Smith organizó la defensa. Lanzó granadas para detener el ataque y salvó la vida a tres compañeros heridos. Luego utilizó la ametralladora de un compañero abatido para seguir atacando al enemigo. Mató a entre 20 y 50 iraquíes, y salvó a 100 tropas norteamericanas. Bush le concedió la medalla el 4 de abril de 2005.

Los otros tres condecorados murieron de forma similar: amortiguando explosiones con sus cuerpos. Jason Dunham, al que sus amigos llamaban familiarmente Uno, fue un marine que falleció a los 22 años, el 22 de abril de 2004, en Husaybah, en la provincia insurgente de Al Anbar. Durante una misión de reconocimiento encontró un vehículo cargado con armas.

Al intentar interrogar al conductor, este lanzó una granada. Dunhamm salvo a los demás miembros de su destacamento lanzándose sobre ella. Quedó en estado grave y murió ocho dias despues. Bush le concedió la Medalla al Honor el 11 de enero de 2007.

Se convirtió en el primer marine en recibirla desde la guerra de Vietnam.

El SEAL de la Marina Michael Monsoor. Foto: Marina de EE UU.
Michael Monsoor, de 25 años, falleció en Ramadi, el 29 de septiembre de 2006. Era miembro del equipo de operaciones especiales SEALS de la Marina. Se hallaba en una misión de reconocimiento, cubriendo a sus compañeros desde un tejado al que un insurgente lanzó una granada.

Monsoor era el único que tenía acceso a una salida del edificio, pero en lugar de correr, cubrió la explosión con su cuerpo, muriendo media hora después. Salvó a dos SEALS. El 31 de marzo de 2008, Bush le concedió la Medalla al Honor.

De un modo muy parecido murió el soldado raso Ross McGinis, que pertenecía al Ejército de Tierra. Tenía 19 años el 4 de diciembre de 2006, cuando le correspondió ser el ametrallador en un vehículo acorazado Humvee, en una misión al este de Bagdad.

Los insurgentes lanzaron una granada dentro del vehículo y McGinis se lanzó sobre ella, salvando a otros cuatro soldados. El dos de junio de 2008 Bush le concedió la medalla al honor de forma póstuma.

Fue la última ocasión en que un caído en Irak la recibió.