lunes, 19 de octubre de 2015

Entrevista a un Sicario, Habitación 164

"Vinimos para acá, a este motel, y estuvimos en esta habitación.
Él estuvo ahí tres días, que fueron los tres días de tortura que le estuvimos dando".

Esta es una de las primeras frases de el espeluznante documental El sicario, habitación 164. Un documental proscrito en México.

Una película simple, cortante, impactante: un sicario encerrado en una habitación de un hotel de algún lugar de la frontera de Estados Unidos con México.
Un sicario doblemente encapuchado.
Un sicario real, huido, cuya cabeza vale 250.000 dólares.
Un sicario y un cuaderno en el que va garabateando sus memorias, "20 años en un cartel". Los setenta y siete minutos de documental son parte de la entrevista que el sicario dio al periodista estadounidense y al cineasta italiano Gianfranco Rosi.

El sicario habla, dibuja, se enciende, llora. Y sin dominar las técnicas de la narrativa construye una historia redonda y oblicua al mismo tiempo, difícilmente superable por un estudio de Hollywood y un dream team de guionistas.

Una historia tan impactante que el documental -- que revela la connivencia del poder y de las fuerzas policiales con el mundo narco -- fue vetado en México.

Quizá el presidente mexicano tomase la decisión al verse convertido en un triste garabato en el cuaderno del sicario de la habitación 164.